Por: Redacción Actualidad Jachallera
La nieve volvió a cubrir buena parte de la cordillera sanjuanina durante el invierno y, con ella, renacieron las esperanzas de contar con una temporada de mayor disponibilidad de agua. Para departamentos como Jáchal, donde el río representa un recurso fundamental para la producción, el consumo y numerosas actividades económicas, conocer qué está pasando en la alta montaña es mucho más que una cuestión de números.
En ese contexto, el Gobierno de San Juan completó el operativo Ventana Andina, un relevamiento aéreo que permitió medir la nieve acumulada en las cuencas de los ríos Jáchal y San Juan.
Los resultados mostraron un promedio provincial de 1,33 metros de nieve en las estaciones relevadas, con sectores que alcanzaron los 2,50 metros. Sin embargo, los especialistas encontraron un dato que obliga a moderar las expectativas: una parte importante de la nieve desapareció antes de poder alimentar los cursos de agua.
El operativo comenzó el viernes 30 de octubre con mediciones en dos estaciones ubicadas en la cuenca del río Jáchal. En la estación Del Carmen, situada a 4.100 metros sobre el nivel del mar, se registraron 1,50 metros de nieve, mientras que en Patos Norte, ubicada a 3.699 metros de altura, la acumulación alcanzó los 80 centímetros.
Estos registros representan una mejora importante respecto de la temporada anterior, cuando ambas estaciones no presentaban nieve acumulada al momento del relevamiento.
Para Jáchal, los datos generan expectativas positivas, especialmente por la importancia que tiene el recurso hídrico para los productores agropecuarios y las comunidades que dependen del agua.
No obstante, los especialistas advierten que tener más nieve en la montaña no significa necesariamente que toda esa cantidad se transformará en agua disponible.
Uno de los aspectos más llamativos del relevamiento fue la magnitud de la sublimación, un proceso natural mediante el cual la nieve pasa directamente del estado sólido al gaseoso, sin convertirse primero en agua líquida.
Según explicó el secretario de Recursos Hídricos y Energías Renovables de San Juan, David Devia, se estima que entre el 30% y el 40% de la nieve caída durante el invierno sufrió este fenómeno.
Las condiciones de sequedad ambiental, la fuerte radiación solar y los intensos vientos de altura contribuyeron a que una porción considerable del manto blanco se perdiera.
En otras palabras, aunque durante el invierno se registraron nevadas importantes, no toda esa nieve llegará a los ríos cuando aumenten las temperaturas.
A pesar de la pérdida de nieve, las mediciones permiten observar una situación considerablemente más favorable que la registrada durante el ciclo anterior. Mientras que el año pasado el promedio de acumulación oscilaba entre 45 y 50 centímetros, esta temporada alcanzó los 1,33 metros.
En la cuenca del río San Juan también se registraron valores destacados, especialmente en la estación Calderón, donde la nieve acumulada llegó a los 2,50 metros.
Por otra parte, los primeros efectos del deshielo ya comenzaron a observarse en el río San Juan, cuyo caudal pasó de valores cercanos a los 43 y 45 metros cúbicos por segundo a 61,4 metros cúbicos por segundo.
Las estimaciones oficiales indican que podría alcanzar los 80 metros cúbicos por segundo durante noviembre, aunque esa proyección todavía dependerá de la evolución de las temperaturas.
Los equipos técnicos de Hidráulica trabajan actualmente en el procesamiento de los datos obtenidos durante el operativo. El pronóstico hídrico oficial estaría disponible entre 10 y 15 días después del relevamiento, según adelantaron las autoridades provinciales.
Ese informe será fundamental para conocer las perspectivas de disponibilidad de agua en las cuencas de los ríos Jáchal y San Juan.
Para los productores jachalleros, especialmente aquellos vinculados a la agricultura y la ganadería, esta información permitirá tener una referencia más clara sobre las condiciones hídricas de la próxima temporada.