Por: Redacción Actualidad Jachallera
Con la mirada puesta en la próxima temporada y en el comportamiento del río San Juan, el Gobierno provincial busca anticiparse a posibles crecidas. Para eso, mantiene tres de los principales diques de la provincia cerca de sus niveles mínimos de operación, una decisión que apunta a contar con espacio suficiente para almacenar el agua que pueda llegar en mayor cantidad.
Según informó la Dirección de Recursos Energéticos, Los Caracoles, Punta Negra y Quebrada de Ullum tienen una capacidad conjunta de 872.430 millones de litros de agua entre sus niveles mínimos de operación y sus máximos ordinarios. Se trata de un volumen considerable que permitirá administrar mejor los caudales si el río comienza a crecer.
Aunque a simple vista pueda generar preocupación ver los embalses con poca agua, desde el área técnica explicaron que esta situación responde a una planificación preventiva. La idea es sencilla: dejar lugar disponible para que, cuando llegue más agua, los diques puedan recibirla sin necesidad de liberarla inmediatamente río abajo.
De esta manera, se busca evitar que un aumento importante del caudal se traslade de golpe hacia las zonas ubicadas después de las represas. Los especialistas denominan a este procedimiento laminación de crecidas, pero en palabras simples significa retener parte del agua y dejarla salir de manera gradual y controlada.
Más allá de los números y las cuestiones técnicas, esta planificación tiene un objetivo fundamental: disminuir los riesgos que pueden representar las crecidas para las poblaciones y actividades cercanas al cauce del río.
En una provincia como San Juan, donde el agua es un recurso fundamental para la vida cotidiana, la producción y el desarrollo de numerosas comunidades, administrar correctamente los caudales resulta clave.
Sin embargo, las autoridades aclararon que contar con mayor capacidad de almacenamiento no significa que desaparezca el peligro de inundaciones. Todo dependerá de la cantidad de agua que ingrese, la intensidad de las crecidas y el tiempo durante el cual se mantengan los caudales elevados.
Desde Recursos Energéticos señalaron que el llenado de los embalses se realizará de manera progresiva, siguiendo de cerca el comportamiento del río y las condiciones que se presenten durante la temporada.
Además, continuará el monitoreo permanente de los niveles de agua para tomar decisiones oportunas y reducir posibles complicaciones.