Por: Redacción Actualidad Jachallera
La incertidumbre por el transporte público continúa en San Juan y todo indica que este jueves 8 de octubre será otra jornada complicada para miles de pasajeros. Después de un miércoles marcado por la paralización de prácticamente todo el servicio de colectivos, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó que mantendrá la medida de fuerza, pese a la conciliación obligatoria dictada por la Subsecretaría de Trabajo de la provincia.
La decisión vuelve a generar preocupación entre trabajadores, estudiantes y familias que dependen diariamente del colectivo para llegar a sus destinos. La falta de transporte no solamente afecta a quienes deben movilizarse dentro del Gran San Juan, sino que también genera incertidumbre entre los habitantes de departamentos alejados de la Capital, como Jáchal, donde muchas personas necesitan viajar por cuestiones laborales, educativas, médicas o personales.
Según informó Diario Huarpe, Antonio Ruiz, tesorero de la UTA, confirmó que el paro continuará durante la mañana del jueves, mientras el sindicato analiza los alcances de la conciliación obligatoria y espera una respuesta concreta al reclamo salarial que originó el conflicto.
La medida comenzó sorpresivamente durante la madrugada del miércoles 7 de octubre, cuando los choferes decidieron no sacar las unidades a las calles. Con el correr de las horas, la protesta se extendió y terminó afectando prácticamente a todo el sistema de transporte público provincial.
Frente a esta situación, el Gobierno de San Juan intervino a través de la Subsecretaría de Trabajo, que dictó la conciliación obligatoria mediante la Resolución N° 198-ST-2026. La disposición establece que las partes deben retrotraer el conflicto a la situación anterior al inicio de la protesta y restablecer la prestación del servicio mientras se desarrollan las negociaciones.
Sin embargo, desde el gremio ratificaron que la medida continuará, al menos durante las primeras horas del jueves, por lo que todavía no existe una garantía de normalización del transporte.
El conflicto tiene como principal motivo el reclamo de diferencias salariales que, según la UTA, las empresas mantienen pendientes desde hace varios meses. Ruiz explicó que los trabajadores percibieron sus haberes de septiembre utilizando una escala salarial correspondiente a abril, por lo que reclaman actualizaciones acumuladas de mayo, junio, julio, agosto y septiembre.
De acuerdo con los números difundidos por el dirigente sindical, un chofer que recién comienza cobró aproximadamente $1.400.000, cuando con la escala salarial que el gremio considera vigente debería percibir $1.707.000, más los viáticos correspondientes. Con esos adicionales, el ingreso podría alcanzar alrededor de $2.200.000 para un trabajador sin antigüedad.
Por su parte, la Asociación Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP), que representa al sector empresario, aseguró que los salarios de septiembre fueron abonados dentro de los plazos legales, aunque reconoció que se utilizó una escala ajustada a las posibilidades económicas de las empresas. Además, planteó la necesidad de revisar la estructura de costos del sistema de transporte.
En medio de este escenario, las autoridades provinciales cuestionaron duramente la modalidad de la protesta. El secretario de Tránsito y Transporte, Marcelo Molina, consideró que la medida fue intempestiva y advirtió sobre la posibilidad de aplicar sanciones económicas por los incumplimientos registrados.
En la misma línea, el subsecretario de Trabajo, Franco Marchese, sostuvo que el gremio no había comunicado formalmente la medida con las 24 horas de anticipación correspondientes, una situación que agravó el conflicto y motivó la intervención del organismo laboral.
Ahora, todas las expectativas están puestas en la audiencia convocada para este jueves a las 11:30, donde se reunirán representantes de la UTA, empresarios del transporte y funcionarios provinciales.