Por: Redacción Actualidad Jachallera
El operativo abarcará 1.380 establecimientos escolares, tanto de gestión estatal como privada, e incluirá todos los niveles y modalidades. La actividad será organizada por el Ministerio de Educación, a través de la Secretaría de Educación, junto con la Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público, mediante la Dirección de Protección Civil.
El ejercicio se realizará en los cuatro turnos escolares. Las señales que marcarán el comienzo del simulacro sonarán a las 10 para el turno mañana, a las 16 para el turno tarde, a las 19 para el vespertino y a las 21 para el turno noche.
La propuesta no será simplemente una evacuación. Representará la instancia final de un trabajo desarrollado durante todo 2026 en el marco del Programa Provincial de Prevención y Concientización Sísmica en el Ámbito Educativo. Después de meses de capacitación y elaboración de protocolos, cada comunidad educativa tendrá la posibilidad de poner a prueba su propio plan y comprobar cómo respondería ante una emergencia real.

Cuando llegue el horario establecido, cada escuela activará la señal que haya definido previamente. Dependiendo de las características del establecimiento, podrá tratarse de una serie de timbres, una campana, altavoces u otro mecanismo acordado.
A partir de ese momento, los docentes deberán advertir a los alumnos: “Atención, está temblando. Adopten la posición de seguridad”. Durante 60 segundos, estudiantes, docentes y demás trabajadores deberán permanecer protegidos debajo de los pupitres o ubicarse en las zonas internas consideradas seguras dentro de cada establecimiento.
Una vez finalizado ese minuto, el coordinador previamente designado por el equipo directivo dará la indicación para iniciar la evacuación general. Allí comenzará una de las etapas más importantes del ejercicio: abandonar ordenadamente las aulas y trasladarse hasta los puntos de encuentro establecidos en el plan de cada escuela.

El protocolo también contempla el corte de los suministros de electricidad, gas y agua cuando las condiciones de la institución lo permitan, además del control de asistencia para verificar que estudiantes, docentes y personal auxiliar hayan llegado a los lugares seguros.
Posteriormente, los equipos directivos y el personal de maestranza realizarán una revisión del establecimiento. Solamente después de comprobar que las condiciones son seguras se autorizará el reingreso al edificio.
La magnitud de la preparación quedó reflejada durante las capacitaciones realizadas este año: fueron presentados unos 2.400 planes de evacuación. La cifra supera ampliamente la cantidad de establecimientos debido a que en algunos edificios funcionan distintas instituciones o comunidades educativas según el turno.

Cada establecimiento deberá completar un formulario de autoanálisis para registrar cómo se desarrolló el procedimiento, detectar dificultades y determinar qué aspectos de los protocolos necesitan ser corregidos o fortalecidos.
A partir de los cinco minutos posteriores al comienzo de cada ejercicio, las instituciones comenzarán a cargar la información en el sistema dispuesto para realizar el seguimiento provincial.
Una de las novedades incorporadas durante 2026 es que la prevención sísmica también busca llegar a los hogares. Las familias que participaron en la elaboración y presentación de protocolos podrán desarrollar su propio simulacro en el turno contrario al que concurren sus hijos a la escuela.
Las autoridades provinciales seguirán el desarrollo del operativo en tiempo real desde el CISEM, con transmisiones desde las EPET N°2 y N°4.
