Por: Redacción Actualidad Jachallera
La Zona Franca de Jáchal, un proyecto que durante más de tres décadas permaneció entre anuncios, trámites y dificultades para poder concretarse, atraviesa una etapa que podría resultar determinante. Después de avanzar con la definición del nuevo terreno y la mensura de las 110 hectáreas ubicadas en Campo Los Blanquitos, el Gobierno de San Juan espera ahora una aprobación nacional que permita dar el próximo gran paso: llamar a licitación para la construcción y operación del predio antes de que finalice el año.
El punto que todavía resta destrabar está vinculado al nuevo reglamento operativo de la Zona Franca, que debe recibir la aprobación del Gobierno nacional. Según explicó el secretario de Coordinación para el Desarrollo Productivo de San Juan, Alfredo Aciar, la Provincia espera la firma del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo.
La actualización fue necesaria porque el reglamento anterior provenía de la década del '90 y debía ser adaptado a las condiciones económicas actuales, particularmente frente a las necesidades que plantea el desarrollo minero. El objetivo es contar con una normativa que haga viable el funcionamiento del complejo y permita avanzar posteriormente con la licitación.
Mientras tanto, también se avanzó sobre uno de los problemas que durante años condicionó al proyecto: la disponibilidad de la tierra. El nuevo predio elegido comprende unas 110 hectáreas en Campo Los Blanquitos, donde ya se concretaron la delimitación y la firma de la mensura. El expediente debía además completar su paso por Fiscalía de Estado para formalizar la expropiación del inmueble.
Si esos procedimientos terminan de resolverse, la intención del Ejecutivo provincial es convocar a empresas privadas antes de fin de año, con el propósito de que el sector privado asuma tanto las obras de infraestructura como posteriormente la gestión comercial de la Zona Franca.
Pero detrás de los trámites administrativos aparece una cuestión mucho más cercana para los jachalleros: qué podría representar concretamente una Zona Franca funcionando en el departamento.
Este tipo de espacio funciona bajo un régimen aduanero especial que permite el ingreso de insumos, repuestos, maquinaria y bienes de capital provenientes del exterior sin afrontar inmediatamente determinados impuestos y aranceles de importación. Dentro del recinto, esos productos pueden permanecer almacenados e incluso atravesar determinados procesos antes de su nacionalización o eventual reexportación.
En una provincia donde los grandes proyectos mineros requieren enormes cantidades de equipamiento, repuestos e insumos, Jáchal podría transformarse en un punto logístico de importancia para abastecer a la actividad.
La ubicación elegida también resulta estratégica. El terreno se encuentra vinculado a la Ruta Nacional 150, una vía fundamental para el norte sanjuanino y parte del Corredor Bioceánico. Desde allí podría articularse el movimiento de insumos destinados a grandes emprendimientos mineros cordilleranos como Veladero, Josemaría y Filo del Sol.
El nuevo emplazamiento presenta además condiciones consideradas favorables para el desarrollo del proyecto: acceso a redes de energía, disponibilidad hídrica y conexiones viales preparadas para vehículos de gran porte. Otro aspecto relevante para los vecinos es que la planificación apunta a evitar que el tránsito pesado asociado a la actividad atraviese el centro urbano de San José de Jáchal.