miércoles 30 de septiembre de 2026 - Edición Nº3663

Nacionales | 29 Sep

FENÓMENO CLIMÁTICO

El Niño alcanzará su máxima intensidad en diciembre y crece la preocupación por las lluvias y posibles inundaciones en Argentina

El fenómeno climático continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y alcanzaría su pico en diciembre. Las lluvias por encima de los valores habituales, las crecidas de los ríos y la posibilidad de inundaciones aparecen entre las principales preocupaciones para distintas regiones del país.


Por: Redacción Actualidad Jachallera

Argentina se prepara para atravesar meses marcados por la influencia de El Niño, un fenómeno que continúa ganando intensidad y que podría alcanzar su máxima fuerza durante diciembre. El escenario pone especialmente la mirada sobre las lluvias, las posibles crecidas y el riesgo de inundaciones en diferentes sectores del territorio nacional.

El fenómeno está relacionado con el calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial y tiene capacidad para modificar los patrones habituales de circulación atmosférica. En Argentina, una de sus consecuencias más características es el aumento de las probabilidades de lluvias en determinadas regiones.

El episodio actual ya se destaca por su intensidad. De acuerdo con lo señalado por Pedro Di Nezio, director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se trata del fenómeno de El Niño más intenso de los últimos 30 años y presenta características comparables con el episodio registrado en 1997, uno de los antecedentes históricos más importantes.

El punto máximo llegaría en diciembre. Sin embargo, eso no significa que los mayores impactos necesariamente vayan a producirse durante ese mes. La preocupación se extiende hacia el verano y también a los primeros meses de 2027, debido a que la acumulación de precipitaciones puede favorecer posteriormente las crecidas y las inundaciones.

Según explicó Di Nezio, durante enero y febrero podrían comenzar a generarse situaciones de inundación, aunque los antecedentes de eventos intensos muestran que algunos de los efectos más fuertes pueden aparecer incluso durante marzo y abril. Por ese motivo, el seguimiento meteorológico continuará siendo especialmente importante durante toda la temporada de verano.

La presencia de El Niño no significa que cada tormenta o cada lluvia intensa pueda atribuirse directamente al fenómeno. Su influencia funciona aumentando las probabilidades de determinadas condiciones meteorológicas, especialmente al favorecer escenarios en los que pueden producirse tormentas con mayor frecuencia e intensidad.

En Argentina, el cambio en los patrones de circulación puede favorecer un mayor encuentro entre masas de aire frío y cálido. Esa interacción genera condiciones propicias para el desarrollo de tormentas y episodios de precipitaciones importantes.

El escenario obliga a mantener especial atención sobre aquellas regiones donde las lluvias puedan acumularse durante períodos prolongados. Las crecidas de los cursos de agua y las posibles inundaciones aparecen entre los riesgos que podrían aumentar a medida que avance el verano.

Frente a este panorama, el Servicio Meteorológico Nacional se prepara para reforzar durante los próximos meses sus tareas de observación y pronóstico. La intención es mantener una vigilancia permanente ante la posibilidad de fenómenos meteorológicos severos y mejorar la capacidad de anticipación frente a tormentas de mayor magnitud.

 

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