martes 29 de septiembre de 2026 - Edición Nº3662

Locales | 29 Sep

Reserva estratégica

Una investigación sobre el acuífero de Pampa del Chañar consideró que es más limitado y necesita mayor monitoreo y controles

Un estudio hidrogeológico aportó datos clave sobre Pampa del Chañar, el acuífero que abastece de agua potable a gran parte de Jáchal. La investigación determinó que su extensión hacia el norte sería menor a la estimada durante años y registró un descenso promedio cercano a los 10 metros en los niveles estáticos del agua. Especialistas remarcaron la necesidad de actualizar la información, controlar las extracciones y sostener un monitoreo permanente para garantizar el cuidado del recurso


Por: Redacción Actualidad Jachallera

De acuerdo con una investigación periodística publicada por Diario Huarpe y realizada por el periodista Alejandro Pellegrinuzzi, un reciente trabajo científico modificó parte del conocimiento que se tenía hasta ahora sobre este sistema subterráneo. El estudio determinó que el acuífero tendría una extensión menor hacia el norte respecto del modelo utilizado durante casi dos décadas y, además, detectó un descenso promedio cercano a los 10 metros en los niveles estáticos del agua.

El trabajo científico fue realizado por Gerardo Cabrera, geólogo, docente de la Universidad Nacional de San Juan e integrante del Gabinete de Hidrogeología. La investigación, denominada “Actualización hidrogeológica de la cuenca subterránea de Pampa del Chañar, departamento Jáchal, San Juan”, fue presentada en el XIII Congreso Argentino de Hidrogeología, desarrollado en Mar del Plata.

Para Jáchal, la importancia de estos resultados es enorme. No se trata simplemente de números, mapas o mediciones bajo tierra: se está hablando de una fuente estratégica de agua potable y, por lo tanto, de un recurso directamente relacionado con la vida cotidiana y el futuro del departamento.

Uno de los principales cambios aparece al comparar los nuevos resultados con el modelo hidrogeológico elaborado en 2007 por el Centro Regional de Aguas Subterráneas (INA-CRAS). La reinterpretación de los estudios existentes, sumada a nuevos sondeos eléctricos verticales, permitió establecer que el agua subterránea no alcanzaría el extremo norte que había sido contemplado en aquel modelo.

Esto no significa que pueda afirmarse que el acuífero está agotado ni permite establecer automáticamente cuánto disminuyeron sus reservas. El propio estudio marca esa diferencia. Lo que cambia es el conocimiento sobre la geometría y extensión del sistema, dos elementos fundamentales a la hora de estimar su capacidad, volumen y comportamiento.

A ese dato se suma otro que genera preocupación: las nuevas mediciones registraron un descenso promedio de aproximadamente 10 metros en los niveles estáticos del agua subterránea respecto del modelo anterior. Cabrera señaló a Diario Huarpe que los resultados indicarían que podría estar extrayéndose más agua de la que permite reponer la recarga natural del sistema.

El problema es que tampoco existe actualmente una fotografía completamente actualizada de esa recarga. El modelo anterior había estimado una recarga media anual de 13,89 hectómetros cúbicos durante los períodos de menores precipitaciones y de 18,46 hectómetros cúbicos durante los de mayores lluvias. Sin embargo, esos cálculos estuvieron basados principalmente en registros pluviométricos correspondientes al período 1968-1985 y varias de aquellas estaciones meteorológicas posteriormente dejaron de funcionar.

La investigación agrega un elemento especialmente importante para los jachalleros: los registros actuales disponibles en la estación San José de Jáchal muestran precipitaciones incluso inferiores a las correspondientes al período histórico considerado seco. Esto abre la posibilidad de que actualmente ingrese al acuífero menos agua de la calculada a partir de aquellos registros antiguos.

Otro aspecto analizado es la relación entre Pampa del Chañar y el río Jáchal. Según explicó Cabrera, el acuífero tiene un origen principalmente pluvial, mientras que el río posee un régimen predominantemente nival. Originalmente ambos sistemas se encontraban separados superficialmente por una divisoria de aguas y parcialmente por una estructura subterránea, pero esa dinámica fue modificada mediante el trasvase de agua del río a través del Canal del Norte.

En este punto es fundamental hacer una aclaración: la investigación no afirma que ese trasvase haya contaminado el acuífero. Lo que identifica es una modificación de la dinámica hidrogeológica subterránea vinculada con la intervención realizada sobre el sistema superficial.

Los resultados también aparecen en medio de las discusiones vinculadas con nuevas actividades y proyectos de exploración minera en el norte de San Juan. Sin embargo, Cabrera aclaró que su investigación no estudió específicamente el proyecto Nuevo Panacán ni determinó qué impacto podría tener sobre Pampa del Chañar. El aporte del trabajo está centrado en demostrar que varios parámetros utilizados durante años para comprender el acuífero necesitan ser revisados y actualizados.

La prioridad, según plantea el especialista, pasa entonces por conocer con mucha mayor precisión cuánta agua posee el sistema, cuánto recibe mediante la recarga, cuánto se extrae y cómo evoluciona su calidad.

Para conseguirlo, Cabrera considera necesario recuperar las estaciones meteorológicas de las zonas serranas, realizar un seguimiento sistemático de los niveles freáticos y de los caudales extraídos, establecer límites de explotación sustentables y profundizar los estudios sobre la relación hidroquímica entre Pampa del Chañar y el río Jáchal.

 

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