miércoles 23 de septiembre de 2026 - Edición Nº3656

Provinciales | 23 Sep

Daños en cultivos

Por primera vez, la UNSJ investigará la población de cotorras y su impacto en todos los cultivos sanjuaninos

La presencia de cotorras en las zonas productivas de San Juan dejó de ser solamente una preocupación expresada por productores para convertirse en objeto de una investigación científica. Por primera vez en la provincia se realizará un estudio específico para determinar cuántos ejemplares existen, dónde se concentran y cuál es su relación con los daños denunciados en diferentes cultivos.


Por: Redacción Actualidad Jachallera

El trabajo está en manos de investigadoras de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), en articulación con la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable. La iniciativa apunta a obtener información concreta que permita dimensionar el problema antes de avanzar con eventuales medidas de manejo.

El punto de partida será Zonda. La elección no es casual: es el departamento donde hasta el momento se concentró la mayor cantidad de reclamos de productores relacionados con la presencia de estas aves y los perjuicios ocasionados en las fincas. Sin embargo, la intención es que el relevamiento pueda extenderse posteriormente hacia otros departamentos sanjuaninos si aparecen nuevas denuncias y se considera necesario ampliar el área de estudio.

La preocupación alcanza a distintas actividades agrícolas. Entre las producciones mencionadas aparecen el pistacho, la vid y diferentes frutales. El impacto tampoco necesariamente se produce de la misma manera: dependiendo del cultivo y de la época del año, las aves pueden alimentarse de frutos o afectar brotes, provocando pérdidas en diferentes etapas del ciclo productivo.

La bióloga e investigadora Rosa Verónica Blanco Fager explicó que uno de los primeros objetivos será medir la población y registrar la cantidad de nidos y los lugares donde se encuentran. Hasta ahora, según la especialista, San Juan no dispone de estudios que permitan dimensionar objetivamente el tamaño de esta población. Por eso, antes de discutir alternativas de control o manejo, los científicos consideran indispensable conocer qué está ocurriendo realmente en el territorio.

El trabajo será minucioso. Los investigadores realizarán recorridos y censos en los que contabilizarán ejemplares y nidos, además de observar las características de esas estructuras. Un dato particularmente importante será la cantidad de bocas o entradas que posee cada nido, debido a que las cotorras construyen estructuras comunales donde pueden convivir varias parejas. Esa información, combinada con la observación de la actividad de las aves, permitirá realizar estimaciones sobre la población existente.

Además, no será una fotografía de un solo momento. El proyecto contempla monitoreos estacionales durante un período de doce meses para observar cómo cambia la población a lo largo del año, identificar sitios de nidificación y estudiar el uso que las cotorras realizan del territorio. La UNSJ indicó oficialmente que, una vez terminado ese período, se elaborará un informe técnico que podrá servir como base para futuras decisiones relacionadas con el manejo y la conservación de la fauna silvestre.

Por el momento, los investigadores son prudentes. El relevamiento está en una etapa inicial y todavía no existen resultados científicos suficientes para afirmar que la población de cotorras haya aumentado o disminuido. Justamente, la investigación pretende reemplazar las percepciones aisladas por números que permitan determinar la verdadera dimensión del fenómeno.

Los primeros datos más completos podrían conocerse hacia mediados de 2027. Recién entonces habrá elementos suficientes para analizar posibles acciones frente a los perjuicios denunciados por los productores.

 

Con información de 0264 Noticias

 

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