Por: Redacción Actualidad Jachallera
El proyecto minero Nuevo Panacán quedó en el centro de una discusión que durante los últimos días fue ganando fuerza en Jáchal. La preocupación de vecinos, organizaciones y referentes locales está principalmente relacionada con un tema especialmente sensible para el departamento: el cuidado del agua y de la cuenca de Huachi.
En medio de ese escenario, el geólogo Julián Santiago Maidana, titular del emprendimiento, decidió romper el silencio y explicar públicamente qué pretende realizar en la zona. En declaraciones a los colegas de Diario Huarpe, sostuvo que buena parte de las críticas surgieron, según su mirada, a partir de la “desinformación” y de una creciente polarización entre posiciones a favor y en contra de la actividad minera.
“Se polarizan las posturas entre mineros y antimineros de manera extrema, cuando lo correcto sería contar con opiniones técnicas neutrales en el medio”, expresó Maidana al referirse al debate generado en torno al proyecto.
Nuevo Panacán comprende nueve propiedades mineras, distribuidas entre ocho cateos y una manifestación de descubrimiento, que en conjunto alcanzan unas 60.785 hectáreas en los distritos Punilla y Huachi. De acuerdo con lo explicado por el geólogo, las solicitudes fueron presentadas entre 2021 y 2024 y algunas todavía no cuentan con la concesión formal correspondiente.
Maidana también aclaró un punto que considera fundamental para entender el momento en el que se encuentra la iniciativa: aun teniendo concedidas algunas propiedades mineras, no puede comenzar tareas de exploración mientras no cuente con el Informe de Impacto Ambiental aprobado por la autoridad correspondiente.
El objetivo de los trabajos iniciales es determinar la posible presencia de distintos minerales. Entre ellos aparecen cobre, oro, plata, molibdeno y uranio, además de otros recursos como calizas, baritina y calcita que eventualmente podrían tener interés comercial.
Según explicó, la elección de Huachi no es casual. Existen antecedentes geológicos e históricos de mineralización en esa región del departamento, incluyendo registros de cobre, oro y plata. También mencionó antecedentes vinculados con trabajos realizados durante las décadas pasadas por la Comisión Nacional de Energía Atómica.
Sin embargo, uno de los puntos que más inquietud generó entre los jachalleros tiene que ver con el lugar donde se pretende desarrollar la actividad. De acuerdo con la información conocida sobre el proyecto, una parte importante de su superficie se superpone con la cuenca imbrífera de Huachi, vinculada a la alimentación del acuífero de Pampa del Chañar, fuente fundamental de abastecimiento de agua potable para Jáchal.
Precisamente por esa razón, el agua quedó rápidamente en el centro de los cuestionamientos realizados por vecinos, la Asamblea Jáchal No Se Toca y el presbítero Gustavo Vaca, entre otros sectores.
Frente a esas preocupaciones, Maidana aseguró que las tareas previstas en esta primera instancia no tendrán incidencia sobre el recurso hídrico. Según explicó, Nuevo Panacán se encuentra actualmente en una etapa de prospección, considerada uno de los primeros pasos dentro de la actividad minera.
El geólogo describió esa instancia como un trabajo fundamentalmente de reconocimiento del terreno: caminar por la zona, efectuar mapeos geológicos, observar formaciones y trasladarse utilizando huellas ya existentes, a pie o mediante animales cuando resulte necesario.
También remarcó que en esta etapa no está permitido ingresar con maquinaria pesada ni realizar perforaciones. De acuerdo con su explicación, tampoco está previsto utilizar agua superficial o subterránea para las tareas contempladas actualmente.
“No se consume agua en absoluto”, afirmó el responsable del proyecto al responder uno de los principales interrogantes que aparecieron en Jáchal.
Maidana también respondió a las críticas formuladas por el párroco Gustavo Vaca y cuestionó que las opiniones sobre aspectos mineros o hidrogeológicos no estén respaldadas por fundamentos técnicos. Además, explicó que Nuevo Panacán es un proyecto de su propiedad y que trabaja mediante una empresa familiar denominada San Juan Exploraciones, integrada por él y su esposa.
Más allá de las explicaciones del responsable de la iniciativa, el debate está lejos de cerrarse. En Jáchal, cualquier proyecto que pueda involucrar zonas relacionadas con las fuentes de agua genera una atención particular entre los vecinos, organizaciones sociales y distintos sectores de la comunidad.
Por ahora, el proyecto continúa atravesando los procedimientos administrativos y ambientales correspondientes. Nuevo Panacán se tramita ante la Secretaría de Gestión Ambiental y Control Minero del Ministerio de Minería de San Juan, bajo el expediente N.º 1100-000293-2026.