Por: Redacción Actualidad Jachallera
La problemática habitacional volvió a quedar en el centro de la escena en San Juan. Mientras miles de familias esperan desde hace años la posibilidad de acceder a una casa propia, el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) tiene bajo análisis alrededor de 500 viviendas que fueron adjudicadas pero que actualmente estarían deshabitadas o atravesando distintas situaciones administrativas.
El dato fue confirmado por la directora del IPV, Elina Peralta, durante su visita a Jáchal, donde este lunes participó de la entrega de las 53 viviendas del barrio Aires del Oeste. Allí, en medio de la alegría de las familias que finalmente recibieron las llaves de sus hogares, la funcionaria se refirió a una realidad que genera preocupación y que el organismo provincial intenta revertir.
Según explicó Peralta, el IPV recibe de manera permanente denuncias relacionadas con viviendas que aparentemente no están siendo ocupadas por sus adjudicatarios. A partir de esas presentaciones se inicia un procedimiento para determinar qué ocurre efectivamente con cada inmueble.
La situación no implica que una vivienda pueda ser retirada de manera automática. Cada denuncia debe ser verificada y el adjudicatario tiene derecho a presentar la documentación y los argumentos correspondientes. Existen casos en los que una casa puede permanecer temporalmente sin ocupantes por motivos laborales, cuestiones de salud u otras circunstancias justificadas.
Cuando se comprueba que existe un incumplimiento y se agotan las instancias administrativas y legales, el IPV puede avanzar con la revocación de la adjudicación. Se trata de un procedimiento que demanda tiempo y que, de acuerdo con lo explicado por Peralta, puede extenderse hasta aproximadamente un año.
El objetivo final es recuperar aquellas viviendas en las que efectivamente se haya incumplido con las condiciones establecidas, reacondicionarlas y ponerlas nuevamente a disposición mediante sorteos públicos, permitiendo que otra familia pueda acceder a ese techo.
El número resulta significativo: actualmente son alrededor de 500 las viviendas que se encuentran atravesando diferentes circunstancias administrativas en toda la provincia. Antecedentes recientes del organismo indican, además, que ya hubo casas cuya revocación quedó firme y que comenzaron el camino para regresar al sistema de adjudicación.
La situación cobra especial relevancia en un contexto de fuerte demanda habitacional. Cada vivienda que permanece cerrada representa una oportunidad que podría ser aprovechada por una familia que lleva años esperando acceder a una solución habitacional.
Durante su paso por Jáchal, Peralta también se refirió a lo que viene para el departamento. La titular del IPV aseguró que continúan planificando nuevas gestiones habitacionales, aunque algunas alternativas, como los créditos hipotecarios destinados a la adquisición de viviendas, todavía se encuentran en estudio debido a la necesidad de garantizar los fondos para sostenerlos.
Otro de los ejes planteados fue la regularización dominial. En Jáchal existen cerca de 30 barrios atravesando este proceso y, según se informó durante la jornada, 11 se encuentran en la etapa final. El objetivo es que las familias puedan completar la documentación pendiente y finalmente obtener la escritura de sus viviendas.