Por: Redacción Actualidad Jachallera
La preocupación crece con el paso de los días entre los vecinos de la zona de Campo de Batalla, en Jáchal. Lo que comenzó el viernes pasado con el relato de una nena que regresaba de la escuela ahora sumó nuevos testimonios de vecinos que aseguran haber observado lo que sería un puma merodeando distintos sectores y no descartan que pueda haber más de un ejemplar.
El primer episodio que encendió la alarma ocurrió durante la tarde del viernes, cuando una alumna de la Escuela Pedro B. Palacios regresaba a su casa y, en inmediaciones de Maturrango, antes de llegar a calle Riveros, habría visto un animal con características similares a las de un puma.
A partir del aviso realizado al 911, personal de la Subcomisaría de Villa Mercedes se trasladó hasta el lugar y durante varias horas recorrió distintos sectores. También se dio intervención al área de Medio Ambiente de San Juan. Sin embargo, en aquella oportunidad no lograron localizar al animal ni confirmar fehacientemente su presencia.
Lejos de quedar como un episodio aislado, durante esta semana los habitantes de Campo de Batalla manifestaron haber visto nuevamente al supuesto puma. Incluso, entre los pobladores comenzó a tomar fuerza la preocupación de que podría tratarse de más de un ejemplar recorriendo la zona.

Esta situación cambió la rutina de varias familias. Según contaron los propios vecinos, algunos chicos quedaron con miedo después de conocer los distintos relatos y ahora sienten temor de salir de sus viviendas e incluso de realizar el recorrido habitual para asistir a la escuela.
A la preocupación por los niños se suma otra realidad propia de las familias del lugar: la crianza de animales. En Campo de Batalla hay vecinos que tienen chivos y lechones destinados, entre otras cosas, a la venta, por lo que la eventual presencia de uno o varios pumas también genera inquietud ante la posibilidad de ataques al ganado menor.
Otro comportamiento que llamó especialmente la atención de los pobladores es el de los caballos. Los vecinos relataron que de manera reiterada los animales se muestran alterados, incontrolables e inestables, una reacción que ellos relacionan con la posible presencia cercana de fauna silvestre.

Para las familias de la zona, además, no se trata de una situación completamente desconocida. Según señalaron, no es la primera vez que atraviesan episodios vinculados con la posible presencia de estos animales en sectores rurales.
Ante los nuevos testimonios, los vecinos pidieron que alguna autoridad competente intervenga y realice un relevamiento en la zona para establecer qué está ocurriendo y, fundamentalmente, llevar tranquilidad a las familias. La principal preocupación está puesta en los chicos que diariamente deben trasladarse para asistir a clases y en los animales que forman parte de la economía familiar.