martes 1 de septiembre de 2026 - Edición Nº3634

Locales | 1 Sep

Prevención de incendios

Desde el Municipio de Jáchal advierten por cenizas mal apagadas que pueden provocar incendios y poner en riesgo a recolectores

Desde la Municipalidad de Jáchal alertaron sobre la presencia de brasas todavía encendidas entre los residuos y pidieron extremar las precauciones al desechar cenizas de estufas a leña, braseros y salamandras. Advirtieron que esta práctica puede provocar incendios, especialmente durante jornadas con viento, además de poner en riesgo a los trabajadores.


Por: Redacción Actualidad Jachallera

Con la llegada de los días fríos, las estufas a leña, los braseros y las salamandras vuelven a ser parte de la rutina en muchos hogares jachalleros. Sin embargo, una acción cotidiana como retirar las cenizas puede transformarse en un serio peligro si todavía quedan brasas encendidas.

Por este motivo, desde la Municipalidad de Jáchal solicitaron a los vecinos extremar las precauciones antes de sacar las cenizas a la vía pública o colocarlas junto con los residuos domiciliarios.

La advertencia surgió luego de que en los últimos días se detectaran situaciones en las que fueron retiradas brasas que todavía permanecían encendidas junto con la basura. Esta práctica representa un riesgo directo para los trabajadores encargados de la recolección y también para los camiones municipales.

El peligro no termina allí. Cuando las cenizas calientes o las brasas son depositadas en lugares donde hay hojas secas, ramas, pastizales u otros elementos combustibles, las posibilidades de que se origine un foco de incendio aumentan considerablemente.

La situación requiere todavía mayor atención durante jornadas con viento. Una brasa que parece pequeña o prácticamente apagada puede reactivarse y, al entrar en contacto con material seco, iniciar rápidamente un incendio que luego resulte difícil de controlar.

Por eso, la recomendación para quienes utilizan sistemas de calefacción a leña es sencilla pero fundamental: antes de desechar las cenizas hay que comprobar que estén completamente apagadas y frías.

Desde el municipio remarcaron que la prevención depende de pequeñas acciones individuales que pueden evitar situaciones de gravedad. El objetivo es cuidar no solamente los espacios públicos, sino también a los trabajadores que diariamente realizan la recolección y a los vehículos utilizados para prestar el servicio.

En una época del año en la que aumenta el uso de estufas, salamandras y braseros, el llamado es a actuar con responsabilidad. Unos minutos destinados a verificar que no queden brasas encendidas pueden marcar la diferencia y evitar un incendio.

 

Más Noticias