lunes 31 de agosto de 2026 - Edición Nº3633

Locales | 31 Aug

Alerta por Huachi

El padre Gustavo Vaca se pronunció por Nuevo Panacán y lanzó un fuerte mensaje en defensa de Huachi y del agua de Jáchal

El administrador parroquial del Santuario Arquidiocesano San José de Jáchal, presbítero Gustavo Vaca, hizo pública una carta dirigida a la comunidad jachallera en la que expresó su rechazo a cualquier iniciativa minera que, según su mirada, pueda comprometer Huachi y las fuentes de agua del departamento. El pronunciamiento aparece en medio del debate generado por el proyecto Nuevo Panacán, que inició su tramitación ambiental para realizar tareas de prospección minera en Jáchal.


Por: Redacción Actualidad Jachallera

El avance administrativo del proyecto Nuevo Panacán sumó en las últimas horas una voz de fuerte peso dentro de la comunidad de Jáchal. El presbítero Gustavo Vaca, administrador parroquial del Santuario Arquidiocesano San José y de la Parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, difundió una carta abierta titulada “A mis hermanos Jachalleros”, en la que puso el eje en la protección de Huachi y, fundamentalmente, del agua.

El pronunciamiento se conoce luego de que Nuevo Panacán comenzara a transitar sus primeras instancias ambientales ante la Secretaría de Gestión Ambiental y Control Minero del Ministerio de Minería de San Juan. Según la información publicada previamente por Actualidad Jachallera, el trámite corresponde al expediente N.º 1100-000293-2026, cuyo titular es Julián Santiago Maidana, y contempla tareas de prospección, una etapa inicial destinada a determinar el potencial geológico de la zona.

En ese contexto, Vaca fue contundente desde el encabezado de su mensaje: “Huachi no es un yacimiento minero. Es la vida de Jáchal”. A partir de allí, el sacerdote planteó el debate no solamente desde una mirada ambiental, sino también ética y social.

“Hay momentos en los que una sociedad tiene que decidir qué está dispuesta a sacrificar en nombre del progreso”, sostuvo el presbítero, para luego advertir que cuando ese eventual sacrificio involucra al agua, a su entender, la discusión deja de ser únicamente económica, técnica o política y pasa a convertirse en una cuestión esencial vinculada con la vida.

El planteo adquiere especial sensibilidad por el vínculo que existe entre Huachi, Pampa del Chañar y el sistema hídrico del que se abastece Jáchal. 

En su carta, Vaca resume esa preocupación con una serie de frases directas: “Sin agua no hay agricultura. Sin agua no hay comunidades. Sin agua no hay animales. Sin agua no hay ecosistemas. Sin agua no hay futuro”.

El sacerdote también introdujo una pregunta que atraviesa todo su pronunciamiento: “¿Qué clase de progreso necesita poner en riesgo aquello que hace posible la vida?”. Desde allí cuestionó cualquier concepción del desarrollo que, según su postura, pueda comprometer las condiciones ambientales necesarias para las generaciones actuales y futuras.

La intervención incorpora además una referencia a Laudato Si’, la encíclica del papa Francisco sobre el cuidado de la casa común. Bajo la expresión “Somos custodios, no dueños”, Vaca sostuvo que la tierra no puede entenderse simplemente como un recurso disponible sin límites y remarcó la responsabilidad colectiva de preservar los equilibrios ecológicos.

Pero uno de los pasajes políticamente más fuertes de la carta estuvo dirigido directamente a quienes ocupan cargos públicos. “A los funcionarios públicos Provinciales y Municipales quiero recordarles que defender Huachi no es estar contra el progreso. Cumplan su deber público de custodiar el Bien Común”, expresó.

De esta manera, el administrador parroquial pidió una intervención activa de las autoridades frente al avance de cualquier iniciativa que pudiera afectar el recurso hídrico y dejó explicitada su posición: “Rechazo todo proyecto que para avanzar necesite destruir aquello que sostiene nuestra posibilidad de existir”.

Mientras el expediente continúa su recorrido administrativo, la carta de Gustavo Vaca incorpora al debate una dimensión que va más allá de los aspectos estrictamente mineros. Para el sacerdote, la discusión pasa por definir qué lugar ocupa el agua dentro de cualquier proyecto de desarrollo que se pretenda impulsar en el territorio jachallero.

El cierre de su mensaje sintetiza con claridad esa posición: “Huachi no se negocia. El agua no se hipoteca. La vida no es un costo de producción”.

Y Vaca termina con otra definición dirigida a la comunidad: frente al riesgo que él advierte sobre el agua, considera que guardar silencio tampoco representa una posición neutral.

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