Por: Redacción Actualidad Jachallera
El director del Parque Provincial Ischigualasto, Juan Pablo Teja Godoy, compartió una emotiva publicación acompañada por imágenes de la cruz instalada en el lugar del siniestro. Allí fueron recordados Carlos Heredia, Rubén Castro, Jorge Carbajal, Germán Videla, Rodrigo Aimetta, Andrés Bosch y Matías Valenzuela, las siete víctimas de una tragedia que conmovió a toda la provincia y tuvo un impacto particularmente profundo entre los jachalleros.
“Hay lugares que marcan para siempre la historia de una comunidad”, expresó Teja Godoy al contar lo que significó regresar al sector donde ocurrió el accidente. La vuelta al lugar, según relató, estuvo atravesada no solamente por las dificultades para acceder, sino fundamentalmente por la carga emocional de encontrarse nuevamente frente al escenario de uno de los episodios más dolorosos vividos en Ischigualasto.
En ese paisaje inmenso y característico del norte sanjuanino quedó emplazada la cruz. No se trata solamente de una señal física en el terreno, sino de un sitio destinado a mantener viva la memoria de quienes murieron mientras participaban de una misión vinculada a su vocación de servicio.
Teja Godoy definió a los siete fallecidos como “siete titanes” y destacó que fueron hombres que eligieron una vida atravesada por el compromiso y la entrega hacia los demás.
“Siete personas que dejaron una huella imborrable en sus familias, en sus amigos, en sus compañeros y en toda la sociedad argentina”, manifestó. También remarcó que el legado de quienes perdieron la vida aquella mañana está relacionado con valores como la valentía, la solidaridad, la camaradería y el amor por el prójimo.
La instalación de la cruz tuvo además un momento cargado de espiritualidad. El símbolo fue bendecido por el obispo auxiliar de San Juan, monseñor Mario Robles, a quien el director del parque agradeció especialmente por acompañar el homenaje.
“Esta cruz no es solo un símbolo; es un abrazo eterno, un lugar para la memoria”, escribió Teja Godoy. Desde ahora permanecerá en ese rincón de Ischigualasto como testimonio permanente de lo sucedido y de las siete vidas que quedaron ligadas para siempre a ese lugar.

El director también agradeció a todas las personas que colaboraron para concretar el homenaje y reconoció que regresar hasta el sitio no resultó sencillo. “No fue fácil, tanto por la odisea de llegar como por el dolor que nos generaba el volver ahí”, expresó.
El paso del tiempo todavía resulta insuficiente para aliviar una pérdida de semejante magnitud. Apenas un mes separa a San Juan de aquel miércoles 29 de julio, cuando la noticia del accidente comenzó a recorrer la provincia hasta transformarse, horas después, en la confirmación que nadie quería recibir: no había sobrevivientes.
Entre las víctimas estaban Carlos Heredia, director de Protección Civil; Germán Videla, subjefe de la Policía de San Juan; Rubén Castro, jefe de Bomberos de la Policía; Jorge Carbajal, segundo jefe de Bomberos; Matías Valenzuela, piloto de la aeronave; y los brigadistas Rodrigo Aimetta y Andrés Bosch.
Para Jáchal, el dolor tuvo además un rostro muy cercano. La muerte de Rubén Castro generó una profunda conmoción y su despedida reunió a familiares, compañeros, amigos y vecinos que quisieron acompañarlo en su último regreso a la tierra con la que mantenía un fuerte vínculo.
Ahora, lejos de las sirenas, los operativos y el movimiento que rodeó aquellas jornadas de angustia, quedó una cruz en medio de la inmensidad de Ischigualasto.
Será un punto de memoria para quienes lleguen hasta ese rincón y un recordatorio permanente de Carlos Heredia, Rubén Castro, Jorge Carbajal, Germán Videla, Rodrigo Aimetta, Andrés Bosch y Matías Valenzuela.
“Nos queda el consuelo de saber que partieron haciendo aquello que amaban, entregando todo de sí en cumplimiento de una misión que abrazaban con pasión y convicción”, expresó Teja Godoy antes de cerrar su homenaje con unas palabras que resumen el sentimiento que todavía atraviesa a familiares, compañeros y comunidades enteras: “Nosotros, desde aquí, los llevaremos siempre en nuestros corazones. Descansen en paz, titanes”.