Por: Redacción Actualidad Jachallera
La posibilidad de que el tren vuelva a llegar a Jáchal dejó de ser solamente una imagen ligada a la memoria ferroviaria del departamento y comenzó a tomar forma como una alternativa concreta para el futuro productivo del norte sanjuanino.
El Gobierno de San Juan trabaja para recuperar el ramal ferroviario que une Albardón con Jáchal, una infraestructura que podría adquirir un papel estratégico ante el crecimiento que se proyecta para la minería provincial, especialmente por los grandes volúmenes de materiales, insumos y producción que deberán trasladarse durante los próximos años.
El secretario de Industria y Comercio de la provincia, Alejandro Martín, explicó que uno de los avances centrales fue conseguir que el recorrido Albardón-Jáchal quedara incorporado al esquema de licitación del Ferrocarril San Martín. La intención fue evitar que permaneciera exclusivamente vinculado a la antigua línea del Belgrano, una situación que, según indicó, podía disminuir su atractivo para los potenciales inversores.
Actualmente, el Ferrocarril San Martín llega desde Mendoza hasta San Juan y mantiene operaciones que alcanzan distintos puntos de la provincia, entre ellos Albardón. Desde allí hacia Jáchal, sin embargo, aparece uno de los principales desafíos técnicos: mientras el trazado que llega hasta Albardón es de trocha ancha, la antigua vía hacia el norte fue construida con trocha angosta. Para volver a conectar ambos puntos será necesario realizar un cambio de trocha.
La ventaja es que no habría que empezar completamente desde cero. Parte de la infraestructura existente, como puentes y determinados sectores de la antigua traza, podría ser aprovechada. La planificación contempla primero garantizar y fortalecer el recorrido que actualmente llega hasta Albardón y, en una segunda instancia, avanzar hacia Jáchal. Incluso, a futuro, se menciona la posibilidad de estudiar una extensión desde Jáchal hasta Rodeo, en Iglesia.
Detrás de esta intención aparece una realidad que puede modificar profundamente la logística del norte sanjuanino: el desarrollo de los grandes proyectos mineros y, particularmente, del cobre.
Martín reveló un dato que permite dimensionar la magnitud del desafío. De acuerdo con información correspondiente a uno de los proyectos mineros del norte provincial, solamente durante su primera etapa de producción podrían necesitarse alrededor de 50 camiones por día para transportar concentrado de cobre.
Ese movimiento permanente no solamente implicaría mayores costos de transporte, sino también una presión considerable sobre las rutas sanjuaninas. Allí es donde el ferrocarril vuelve a cobrar protagonismo como una alternativa capaz de transportar grandes volúmenes, reducir costos logísticos y disminuir la cantidad de vehículos pesados circulando por las rutas.
Actualmente, el tren ya forma parte de la actividad productiva sanjuanina. El Ferrocarril San Martín es utilizado principalmente para trasladar piedra caliza hacia centros industriales de Buenos Aires, entre ellos San Nicolás y Villa Constitución, mientras que algunas bodegas también utilizan esta infraestructura.
Pero si la minería crece en los niveles proyectados, el sistema deberá transformarse. Hoy circulan formaciones de entre 32 y 40 vagones y la intención es avanzar hacia convoyes considerablemente más grandes, de entre 60 y 80 vagones, con unidades de mayor capacidad y locomotoras más potentes. Esto obligará a invertir no solamente en las vías, sino también en material rodante y en toda la infraestructura que rodea al sistema ferroviario.
También deberán cambiar las estaciones y los centros logísticos. Actualmente, puntos como Albardón o Cañada Honda no cuentan con toda la infraestructura necesaria para manejar los enormes volúmenes que podría demandar la minería. Harán falta depósitos, playas de carga, autoelevadores y equipamiento específico, entre otras instalaciones.
Y es justamente dentro de ese nuevo mapa donde Jáchal aparece como una estación estratégica para todo el norte de San Juan. Su ubicación permitiría acercar el ferrocarril a la zona de influencia de los grandes emprendimientos mineros y generar una alternativa logística para conectar esa producción con los principales centros industriales y portuarios del país.
La provincia ya comenzó, además, a mantener contactos con potenciales inversores. Según Martín, durante los últimos meses dos grupos recorrieron la zona y existen empresas analizando las posibilidades que ofrece San Juan. Entre los interesados mencionó a un grupo de origen mexicano con experiencia ferroviaria en México y el sur de Estados Unidos, aunque evitó brindar mayores precisiones por cuestiones de confidencialidad.
El próximo momento clave llegará en noviembre, cuando está prevista la presentación de ofertas dentro del proceso de licitación. A partir de allí comenzará a conocerse qué proyectos presentan los futuros operadores y qué posibilidades reales existen de convertir esta expectativa en inversiones concretas.
Por ahora, el proyecto está pensado para el transporte de cargas y no para recuperar el servicio de pasajeros. Desde el Gobierno provincial consideran que la oportunidad inmediata está vinculada a la producción y al crecimiento minero, mientras que un eventual servicio de pasajeros necesitaría una demanda que justificara otro tipo de inversiones.
No se trata todavía de anunciar que el tren volverá a circular hasta Jáchal, porque quedan una licitación, inversiones y obras de gran magnitud por delante. Pero la incorporación del ramal al esquema ferroviario que analiza la Provincia vuelve a colocar al departamento en un lugar estratégico: Jáchal podría transformarse en uno de los grandes nodos logísticos del nuevo mapa minero de San Juan.