Por: Redacción Actualidad Jachallera
Mientras durante los últimos años la inflación ocupó buena parte de las conversaciones cotidianas, ahora la falta de trabajo y los bajos salarios aparecen entre los problemas que más inquietan a los argentinos. Distintas encuestas coinciden, además, en un marcado pesimismo sobre la situación económica del país.
Los números muestran un escenario complejo. Un estudio nacional realizado por Atlas Intel y Bloomberg entre fines de julio y principios de agosto señala que el 70% de los encuestados evalúa negativamente la situación económica argentina. En ese mismo relevamiento, la desaprobación del presidente Javier Milei llegó al 62,4%, con un crecimiento de 4,4 puntos respecto de mediciones anteriores.
La tendencia también aparece en el relevamiento mensual de la Universidad de San Andrés (UdeSA). Allí, el 69% manifestó estar insatisfecho con la marcha general del país, mientras que un 29% expresó satisfacción. Además, el 57% consideró que la situación argentina empeoró durante el último año.
Pero uno de los datos más significativos surge del Monitor Sociopolítico y Electoral de la Facultad de Psicología de la UBA. Cuando se preguntó cuáles son los principales problemas del país, la falta de trabajo y el desempleo fueron mencionados por el 61% de los consultados y los bajos salarios por el 57%. Después aparecieron la inseguridad, con el 46%, y la corrupción, con el 45%.
La preocupación por conseguir o conservar un empleo atraviesa incluso las diferencias políticas. Según los especialistas citados en el informe, el desempleo y la pérdida de poder adquisitivo aparecen como problemas compartidos por personas que votaron a distintas fuerzas políticas. Es decir, la inquietud económica comienza a superar, en algunos aspectos, la denominada “grieta”.
A la incertidumbre laboral se suma otra dificultad que golpea directamente a los hogares: el creciente endeudamiento de las familias. Más de 20 millones de argentinos mantienen deudas con bancos, billeteras virtuales, tarjetas de crédito y otras entidades financieras. De acuerdo con los datos citados en el informe, la deuda en mora representa actualmente el 17,5% del total prestado, frente al 4,2% registrado cuando Milei asumió la Presidencia.
Otro estudio, elaborado por la consultora Zentrix, aporta una fotografía todavía más cercana a la economía cotidiana: el 61,9% de los consultados aseguró haber tomado algún crédito durante los últimos seis meses. Entre quienes se endeudaron, el 53,7% señaló que lo hizo porque sus ingresos no alcanzaban para cubrir los gastos básicos, mientras que un 23,1% mencionó el incremento de las tarifas y los servicios públicos.
En medio de este escenario, el presidente Javier Milei continúa defendiendo su programa económico y cuestiona las críticas relacionadas con el nivel de los salarios y el cierre de empresas. Al mismo tiempo, sindicatos, organizaciones sociales y representantes de pequeñas y medianas empresas vienen reclamando medidas frente al endeudamiento, las tasas de interés y las dificultades que atraviesa parte del sector productivo.
El dato central que dejan las encuestas es que el bolsillo continúa condicionando el humor social. Para muchas familias argentinas, la preocupación ya no pasa únicamente por cuánto aumentan los precios, sino también por saber si el sueldo alcanzará para cubrir los gastos del mes y, principalmente, si habrá trabajo para sostener esos ingresos.