Por: Redacción Actualidad Jachallera
La decisión apunta a que la provincia llegue preparada a los meses estivales, teniendo en cuenta las previsiones vinculadas con una mayor acumulación de nieve en la Cordillera y la posibilidad de que, con el aumento de las temperaturas, el deshielo genere un volumen de agua considerable en ríos, arroyos y cauces naturales.
Orrego remarcó que la intención es trabajar antes de que aparezcan los problemas y no cuando la emergencia ya esté instalada. “No podemos esperar que los problemas nos toquen las puertas”, sostuvo el mandatario al explicar la necesidad de avanzar con una planificación anticipada.
El gobernador incluso señaló que San Juan debe prepararse para fenómenos meteorológicos de una magnitud poco habitual, que podrían presentarse “probablemente una vez cada 80 años”. Frente a ese panorama, consideró necesario reforzar los mecanismos de prevención y establecer una coordinación permanente entre los organismos que tendrían intervención ante una eventual contingencia.
El nuevo Comité de Crisis buscará justamente centralizar esa tarea. Según adelantó Orrego, participarán áreas estratégicas como Hidráulica, Defensa Civil, las fuerzas de seguridad, las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Familia, entre otros organismos que podrían tener responsabilidades operativas y de asistencia.
La intención es que cada sector conozca con anticipación cuál será su función, cuáles son los puntos que requieren mayor atención y de qué manera se desplegarán los recursos en caso de que las condiciones climáticas compliquen a alguna comunidad de la provincia.
Orrego reconoció que San Juan viene realizando obras destinadas a brindar protección frente a este tipo de situaciones, pero advirtió que la cantidad de agua que podría llegar a circular obliga a extremar las previsiones. “Es tanta la cantidad de agua que puede venir, que tenemos que estar doblemente preparados para las circunstancias”, expresó.
En ese sentido, el Comité no estará pensado únicamente para actuar durante una emergencia, sino fundamentalmente para prevenirla, identificar sectores vulnerables, organizar recursos humanos y materiales y establecer mecanismos rápidos de comunicación y asistencia.
El mandatario también confirmó que ya mantuvo las primeras reuniones de coordinación y anticipó que durante la próxima semana se conocerán nuevas precisiones sobre el funcionamiento del dispositivo y las acciones que llevará adelante la Provincia.
La prevención climática aparece, además, vinculada con un plan más amplio de infraestructura. El Gobierno provincial proyecta destinar parte de los recursos provenientes del aporte no reembolsable y no compensable de 250 millones de dólares con la empresa Vicuña, aprobado recientemente por la Cámara de Diputados de San Juan, a obras consideradas estratégicas.
Entre los destinos previstos aparecen proyectos de saneamiento, infraestructura hídrica y vial, con especial importancia para aquellas obras destinadas a mejorar la capacidad de respuesta y protección de las distintas comunidades sanjuaninas.
Dentro de ese paquete también se destaca la pavimentación de la Ruta Nacional 40 Norte, una obra que Orrego considera fundamental para potenciar los departamentos alejados del Gran San Juan y mejorar la conectividad provincial.
Para el Gobierno, la mejora de este corredor tendrá impacto no solamente en el tránsito cotidiano de los vecinos, sino también en actividades productivas fundamentales para el interior, como la agroindustria, el turismo y la minería.