Por: Redacción Actualidad Jachallera
El presbítero Gustavo Vaca, administrador parroquial, emitió un extenso comunicado en el que desmintió la información publicada por Diario de Cuyo sobre un supuesto incendio de gran magnitud en el edificio religioso y cuestionó el tratamiento periodístico del caso. Además, reclamó mayor celeridad por parte de las autoridades provinciales para avanzar con una solución definitiva frente al grave deterioro estructural que presenta el inmueble.
En el documento, el sacerdote afirmó que la publicación realizada por el medio sanjuanino "no es correcta" y sostuvo que desconoce cuáles fueron las fuentes consultadas para elaborar la nota, así como las razones por las que, según expresó, "se tergiversan los hechos". En ese sentido, consideró que afirmaciones de esa naturaleza no contribuyen a abordar con seriedad, responsabilidad y respeto una situación que calificó como altamente sensible para toda la comunidad, por lo que solicitó que la información sea rectificada a la mayor brevedad.
Vaca también se refirió a la presunta intervención de la Defensoría del Pueblo, fechada el 10 de junio de este año, y aseguró que ni el Arzobispado de San Juan de Cuyo ni, según su entender, el Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte recibieron hasta el momento una notificación formal u oficial sobre ese documento. Según explicó, de haber existido una comunicación oficial, la misma habría sido transmitida a los interesados directos.
El administrador parroquial sostuvo que esta situación forma parte de una serie de manifestaciones impulsadas por sectores que, a su criterio, desconocen el recorrido institucional que tanto la Parroquia como el Arzobispado realizaron ante los organismos competentes. En ese marco, lamentó que se atribuyan opiniones e intenciones que, afirmó, no representan el verdadero sentir de los fieles de la comunidad.
En otro tramo del comunicado, el sacerdote realizó una reflexión sobre la actitud de la comunidad frente a este conflicto. Manifestó que percibe con preocupación que muchas veces predomina el silencio y que gran parte de los vecinos no expresa su opinión, no formula preguntas y permanece en el anonimato, ya sea por temor, desinformación o desinterés. Aseguró además que esta realidad no se limita únicamente al conflicto por el templo, sino que también se refleja en otros problemas que afectan al departamento, como la situación del agua, el servicio eléctrico, la infraestructura vial y diversas cuestiones institucionales.
Según indicó, esta característica forma parte de la idiosincrasia de la comunidad, a la que describió como pacífica y no reaccionaria frente a las reiteradas publicaciones que circulan en redes sociales provenientes de grupos que, aseguró, son desconocidos para la propia comunidad.
Pese a ello, Gustavo Vaca remarcó que todas las gestiones impulsadas por la Parroquia y el Arzobispado fueron comunicadas oportunamente, incluso por el propio arzobispo durante reuniones públicas que contaron con una importante participación de fieles. En ese sentido, aseguró que la transparencia ha sido el principio rector de todas las decisiones adoptadas hasta el momento.
El sacerdote también reafirmó el compromiso de la Iglesia Católica con la preservación del patrimonio religioso, histórico, artístico y cultural, destacando el profundo valor que posee el templo para la fe, la identidad y la memoria colectiva del pueblo. Precisamente por esa importancia, explicó, la Iglesia impulsó y acompañó todas las acciones necesarias para procurar su conservación.
Sin embargo, aclaró que, por más significativo que resulte ese patrimonio, no constituye un valor absoluto. Enfatizó que por encima de la preservación material del edificio siempre debe prevalecer la protección de la vida humana y la integridad física de las personas. En ese sentido, sostuvo que ningún bien patrimonial puede anteponerse al deber moral y legal de evitar riesgos para quienes viven, transitan diariamente por la zona, concurren a la escuela, a la plaza o participan de las celebraciones religiosas.
Bajo ese criterio, aseguró que todas las decisiones tomadas hasta ahora estuvieron guiadas por un doble compromiso: custodiar el patrimonio religioso y cultural, pero priorizando siempre la seguridad de las personas.
Asimismo, invitó a quienes deseen expresar opiniones o realizar aportes sobre el futuro del templo a hacerlo con responsabilidad, especialmente si comprenden que el estado actual del edificio representa un riesgo para toda la comunidad. "Ese es el espíritu que necesitamos: sumar esfuerzos para encontrar una solución", expresó.
En uno de los pasajes más contundentes del comunicado, Vaca sostuvo que "no nos sirve un museo apuntalado" y advirtió que tampoco resulta beneficioso continuar dilatando procesos que comenzaron desde la clausura del edificio. Remarcó que la comunidad necesita recuperar plenamente su espacio de fe y sintetizó ese anhelo con una frase que refleja el sentimiento de muchos fieles: "La Virgen debe tener su casa".
Respecto de las alternativas para resolver la situación, explicó que tanto la demolición del edificio para construir un nuevo templo como la consolidación y restauración de la estructura existente son opciones posibles, aunque cualquiera de ellas requiere decisiones concretas de gestión. Según afirmó, desde la Iglesia esas gestiones ya fueron realizadas y ahora resta que exista la respuesta económica y la voluntad política necesarias para concretar la obra.
En esa línea, reveló que durante este tiempo se mantuvieron dos reuniones con los obispos y con el ministro de Turismo, Cultura y Deporte, Guido Romero, quien asumió el compromiso de coordinar acciones junto con el Ministerio de Infraestructura. Indicó además que esa cartera provincial realizó en reiteradas oportunidades inspecciones e informes técnicos que advirtieron sobre el serio riesgo de colapso estructural del edificio.
No obstante, lamentó que hayan transcurrido más de sesenta días sin avances concretos y expresó su preocupación porque, según percibe, el proceso parece comenzar una y otra vez sin llegar a una definición.
El sacerdote recordó además que tanto el Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte como el Ministerio de Infraestructura dependen del Poder Ejecutivo Provincial y señaló que la Cámara de Diputados ya aprobó en su momento el acuerdo de colaboración firmado entre el gobernador y el Arzobispo para llevar adelante las obras vinculadas al templo.
Finalmente, Gustavo Vaca cuestionó que algunos medios de comunicación publiquen información sin recurrir previamente a las fuentes primarias en un tema que calificó como delicado y trascendente para la comunidad. Reconoció el rol esencial que cumple el periodismo dentro de una sociedad democrática, pero sostuvo que esa función debe ejercerse con un firme compromiso con la verdad, la verificación de los datos y el respeto hacia las personas e instituciones involucradas.
En el cierre de su mensaje, el administrador parroquial afirmó que la comunidad necesita respuestas concretas, respeto, gestión, un proyecto definido, financiamiento y la recuperación plena del templo. También reclamó información transparente y un compromiso decidido tanto de funcionarios locales como provinciales para avanzar hacia una solución definitiva.
Finalmente, expresó su confianza en que prevalecerán el diálogo institucional, la responsabilidad y el compromiso de todos los actores involucrados para resguardar la vida de las personas, preservar el valor espiritual y cultural del patrimonio y permitir que la comunidad vuelva a reunirse en la casa de la Virgen.
Agradeció a quienes acompañan el proceso con responsabilidad, respeto y espíritu de comunión y aseguró que continuará trabajando con transparencia, serenidad y firmeza en busca del bien común, concluyendo su mensaje con una bendición para toda la comunidad y un pedido de sabiduría para encontrar el camino que la situación exige.