Por: Redacción Actualidad Jachallera
La celebración se desarrolló en un ambiente de encuentro, donde vecinos y visitantes pudieron disfrutar de una propuesta que puso en valor las costumbres y el trabajo de generaciones de mujeres que mantuvieron vivas las recetas, los saberes y la esencia de la cocina tradicional jachallera.
Como su nombre lo indica, el pastel fue uno de los grandes protagonistas de la jornada, pero detrás de cada preparación hubo mucho más que un producto regional. Hubo historias familiares, conocimientos transmitidos de madres a hijas y de abuelas a nietas, recuerdos compartidos y una forma de preservar aquellas costumbres que forman parte del patrimonio cultural y afectivo de las localidades de Jáchal.


La propuesta artística acompañó el desarrollo de la fiesta con una interesante grilla folclórica que tuvo la participación del grupo Telkara, Cancioneros y Sentimiento de mi Pueblo, proveniente de La Rioja.
La animación estuvo a cargo del Aparcero Roberto Páez, quien acompañó el encuentro y contribuyó a generar el clima festivo de una celebración que fue la previa al partido de Argentina Suiza.
Sin embargo, las verdaderas protagonistas de la jornada fueron las mujeres fundadoras de la “Fiesta del Pastel”, aquellas que hace años, junto a su grupo de trabajo surgido de las Asambleas Rurales, dieron vida a “Unidas Para El Progreso”.


Lo que comenzó como una iniciativa impulsada desde el esfuerzo colectivo y el compromiso comunitario hoy continúa mostrando los frutos de aquella semilla plantada con esperanza y perseverancia.
En ese reconocimiento ocuparon un lugar central Doña Rosa Pérez, Doña Alfreda Cortez, Paula Mallea y Elsa Pérez, mujeres cuyos nombres forman parte de la historia y el crecimiento de esta celebración.
También hubo un homenaje especial y profundamente emotivo para Doña Benedicta Pérez, ya fallecida, cuya memoria permanece presente en el camino recorrido y en el legado que continúa vivo entre quienes sostienen esta tradición.


La historia de estas mujeres no quedó solamente en el pasado. Su legado continúa a través de sus hijas y nietas, quienes participaron activamente de la jornada y, junto a ellas, ofrecieron exquisitos productos regionales para el disfrute de la gran concurrencia.
De esta manera, varias generaciones volvieron a encontrarse alrededor de una misma tradición. Abuelas, hijas y nietas compartieron conocimientos, trabajo y sabores, demostrando que las costumbres pueden mantenerse vivas cuando existe una comunidad dispuesta a preservarlas y transmitirlas.


Más allá de la propuesta artística y gastronómica, la jornada tuvo un profundo componente humano. Fue también una oportunidad para reconocer años de esfuerzo silencioso, organización y trabajo comunitario de mujeres rurales que supieron unirse bajo una idea común y construir una iniciativa capaz de perdurar en el tiempo.
La actividad contó con el apoyo del Gobierno de San Juan y la colaboración del concejal Felipe Tañez, sumándose al esfuerzo organizativo y de todas las personas e intituciones que hicieron posible el desarrollo del encuentro.