Por: Redacción Actualidad Jachallera
Quienes recorren la Ruta Nacional 150 rumbo a la localidad de Rodeo, en el departamento Iglesia, difícilmente pasen por alto unas particulares construcciones ubicadas al costado del camino. Su diseño, la forma en que fueron levantadas y su presencia en un paisaje de montaña generan curiosidad, misterio y son inmediatamente visitados.
Se trata de antiguos refugios emplazados en el cerro y la vera de la ruta, cuya existencia continúa despertando interrogantes debido a la escasa información histórica disponible sobre su origen.
En diálogo con este medio, la secretaria de Turismo, Cultura y Deporte de la Municipalidad de Iglesia, Fany Pernas, explicó que no tiene conocimiento de la existencia de documentación histórica específica que permita determinar con precisión cuándo fueron construidos estos refugios o cuál fue su finalidad original.

Sin embargo, señaló que existe una versión transmitida por tradición oral que sostiene que estas estructuras habrían sido utilizadas como refugios por personal de Vialidad durante la construcción del antiguo camino que comunicaba los departamentos de Jáchal e Iglesia.
No obstante, la funcionaria aclaró que esa información aún no ha podido ser corroborada mediante documentación histórica, por lo que continúa siendo una hipótesis basada en los relatos transmitidos de generación en generación por antiguos pobladores de ambos departamentos.

Precisamente, esa falta de registros documentales convierte a estas construcciones en un atractivo aún mayor. Más allá de su singular arquitectura y de su presencia en uno de los corredores turísticos más importantes de San Juan, representan una parte de la memoria del territorio que todavía espera ser reconstruida.
Un lector de Actualidad Jachallera comentó que “los usaban de refugio para no tener que volver a sus casas mientras trabajaban, ya que muchos andaban a caballo y demoraban más en ir y volver” consideró.

Mientras tanto, cada viajero que transita por ese sector del camino sigue encontrándose con estas llamativas edificaciones que permanecen como silenciosos testigos del paso del tiempo, despertando la imaginación y aportando a la belleza del lugar.