Por: Redacción Actualidad Jachallera
Según distintas fuentes oficiales, el escenario cambió de manera significativa en los últimos días. La principal preocupación gira en torno al creciente costo político que representa su permanencia, especialmente por las dificultades que genera en la relación del oficialismo con el Congreso y con los sectores aliados, además del impacto que tendría el avance de la causa judicial que lo involucra.
Dentro del Gobierno sostienen que el panorama no ofrece señales de mejora. La expectativa es que el fiscal general Gerardo Pollicita lo cite a declaración indagatoria "más temprano que tarde", una situación que mantendría el tema instalado en la agenda pública y profundizaría las tensiones políticas alrededor de la figura del funcionario.
En ese contexto, en distintos despachos oficiales describen la situación como un verdadero "pasillo sin salida". La evaluación que predomina es que el desgaste no solo continuará, sino que podría intensificarse con el paso de los días, incrementando el costo político para la administración nacional.
"Hay un acuerdo de que no debería seguir. No implica que salga ahora, pero algunos creen que no debería pasar del fin de semana", señalaron desde uno de los sectores del Gobierno consultados sobre el futuro del jefe de Gabinete.
Desde otro espacio de la administración nacional fueron todavía más categóricos y sostuvieron que "tiene los días contados", reflejando el cambio de clima interno que comenzó a consolidarse durante las últimas jornadas.
De acuerdo con la información que manejan distintos medios nacionales, la continuidad de Adorni también habría perdido fuerza en los dos espacios de mayor influencia dentro del Gobierno: tanto entre los dirigentes cercanos a Santiago Caputo como entre quienes responden políticamente a Karina Milei.
Ese dato es considerado especialmente relevante porque ambos sectores concentran buena parte de las decisiones estratégicas del oficialismo y cualquier coincidencia entre ellos podría acelerar un eventual recambio en la Jefatura de Gabinete.
Mientras tanto, el oficialismo consiguió cerrar una semana legislativa mejor de la esperada. En la Cámara de Diputados logró la aprobación del denominado Súper-RIGI y del proyecto vinculado al pago a los holdouts, además de evitar que prosperara el emplazamiento para discutir una interpelación al jefe de Gabinete. Una situación similar se registró posteriormente en el Senado.
Sin embargo, dentro del propio Gobierno consideran que esa victoria parlamentaria solo postergó una discusión que inevitablemente volverá a instalarse. En otras palabras, el hecho de haber evitado el debate sobre una eventual interpelación no resolvió el problema de fondo, sino que simplemente trasladó la presión hacia las próximas semanas.
Otro de los elementos que alimentó las versiones sobre un posible reemplazo fue el cambio registrado en el discurso del presidente Javier Milei respecto del futuro de su funcionario.
Hasta hace pocos días, Karina Milei le habría manifestado a una persona de su máxima confianza que "el límite es que la Justicia lo termina procesando", marcando cuál sería el punto de quiebre para sostenerlo en el cargo.
Esa postura fue reforzada posteriormente por el propio Presidente durante una declaración realizada en España, donde aseguró que lo echará "de una patada" si finalmente la Justicia decide procesarlo.
Aunque ratificó que ese sería el límite para adoptar una decisión definitiva, la afirmación fue interpretada dentro del Gobierno como un cambio importante respecto de declaraciones anteriores, ya que por primera vez el mandatario dejó abierta públicamente la posibilidad de un reemplazo.
Según coinciden distintas fuentes del oficialismo, ese gesto no pasó inadvertido en ninguno de los sectores que integran La Libertad Avanza.
Pese a la intensidad de los rumores y al creciente consenso interno sobre la conveniencia de un cambio, en las filas libertarias coinciden en un punto: la decisión final continúa dependiendo exclusivamente de Javier Milei.
No obstante, también reconocen que un eventual acuerdo entre Karina Milei y Santiago Caputo acerca de la necesidad de desplazar al jefe de Gabinete y consensuar un reemplazante facilitaría considerablemente cualquier decisión presidencial.
Mientras tanto, las versiones continúan multiplicándose dentro de la Casa Rosada y en los pasillos del Congreso, en una semana que podría resultar determinante para definir el futuro político de uno de los funcionarios más observados del Gobierno nacional.