Por: Redacción Actualidad Jachallera
“A todos los argentinos, a todos y cada uno de ustedes, escúchenme bien y bien clarito por qué los mexicanos odiamos a Lionel Messi“, abrió su video en TikTok que se hizo viral con más de 64 mil “likes” y superando los 8 mil comentarios.
“Porque ser mexicano en la era de Lionel Messi es vivir con el orgullo herido y aun así aprender a ponerse de pie para aplaudir. Porque claro que duele. Duele ver la camiseta albiceleste enfrente y recordar tantas noches donde Argentina termina celebrando mientras nosotros nos volvemos a casa. Para el mexicano, el fútbol es la maldición del ya casi, el suspiro atrapado, el penal que no fue, la mirada baja en el aeropuerto. Y verlos a ustedes coronarse, claro que nos quema. Pero ojo, no es envidia, es el dolor de la sed frente al que se ahoga de gloria”, expresó en esa filmación que rompió la línea de los 580 mil reproducciones en su cuenta seguida por unas 472 mil cuentas.
Con estas palabras, Suárez Azcargota reconoció el peso de la figura de Messi más allá de la competencia. “Y en medio de todo eso, aparece él, callado, sereno, tímido, casi humano. Sería mucho más fácil odiarlo si fuera soberbio, créanme, si viviera atrapado en el ego o en la arrogancia. Pero el tipo que destroza defensas cada fin de semana camina de la mano con su esposa, abraza a sus hijos con ternura y habla con la humildad de un niño”.
El analista mexicano repasó los orígenes del futbolista argentino: “Ojo, nos tocó ver al mito desde su génesis, al niño de los tobillos frágiles que se inyectaba hormonas en la soledad de un cuartito en Rosario, porque su propio fútbol le decía que era muy chico para soñar. El mundo lo quería devorar y él terminó devorándose al universo. Incluso ustedes, argentinos, Argentina llegó a dudar de él. La misma tierra que hoy canta su nombre alguna vez lo llamó pecho frío, que no se les olvide. Le exigieron cargar la sombra más pesada en la historia del fútbol. Le exigieron ser digno del altar que dejó el Diego. Lo compararon con un Dios inalcanzable mientras le daban la espalda. ¿Y cómo respondió? ¿Cómo les respondió a todos ustedes? Quedándose. Sí, quedándose para soportar el peso de un país entero y transformar la crítica en pura gloria”.
Para muchos argentinos, el vínculo entre el fútbol y el astro argentino es mucho más que deporte. “Un país golpeado donde la realidad asfixia, el fútbol de Messi no fue un lujo, fue la única alegría gratuita que nadie les pudo arrebatar. Messi no solo gambeteó defensas, gambeteó la tristeza de una nación entera. Argentina hoy no solo tiene títulos, tiene fe. Esa paz imposible de explicar cuando sabes que mientras exista Messi, aún queda esperanza”.