Por: Redacción Actualidad Jachallera
La discusión por los límites territoriales entre San Juan y La Rioja volvió a instalarse en la agenda política regional luego de que el gobernador riojano, Ricardo Quintela, enviara a la Legislatura de su provincia un proyecto de ley vinculado a un reclamo sobre territorios que actualmente forman parte de la jurisdicción sanjuanina.
Frente a esta situación, el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, emitió una contundente declaración pública en la que rechazó cualquier intento de modificar los límites provinciales y reafirmó la posición histórica de la provincia respecto de su territorio.
“Quiero ser claro con cada sanjuanino: nuestra jurisdicción no está en discusión”, expresó el mandatario provincial al referirse a la iniciativa impulsada desde La Rioja, marcando una postura firme ante una situación que generó preocupación y repercusión en distintos ámbitos políticos e institucionales.
Orrego sostuvo que los límites entre ambas provincias cuentan con plena validez legal y recordó que se encuentran vigentes desde hace 57 años. Además, remarcó que esa situación fue ratificada posteriormente por el Congreso de la Nación, otorgándole respaldo jurídico y constitucional.
“Los límites rigen hace 57 años y el propio Congreso confirmó su vigencia en 2014”, afirmó el gobernador, quien puso el foco en la seguridad jurídica y en el marco normativo que regula las jurisdicciones provinciales dentro del territorio argentino.
En ese sentido, explicó que ninguna provincia tiene facultades para modificar unilateralmente los límites establecidos. Según indicó, cualquier modificación territorial requiere mecanismos constitucionales específicos y no puede ser resuelta mediante una ley provincial.
“Ninguna provincia puede cambiar un límite con su propia ley; la Constitución es clara”, manifestó Orrego, quien además señaló que incluso la propia iniciativa presentada en La Rioja reconoce que cualquier planteo de este tipo debe ser canalizado a través del Congreso de la Nación y de la Justicia.
La respuesta del mandatario sanjuanino también tuvo un fuerte componente político e identitario. En su mensaje, destacó que la defensa del territorio provincial implica proteger no solamente una cuestión geográfica, sino también recursos estratégicos, patrimonio histórico y símbolos que forman parte de la identidad de los sanjuaninos.
“No vamos a permitir que se ponga en duda lo nuestro: el territorio, los recursos, el futuro y símbolos como Ischigualasto”, sostuvo.
La referencia al emblemático parque y patrimonio natural representa uno de los aspectos más sensibles de la discusión, debido a su enorme valor histórico, científico, turístico y cultural para San Juan.
En un contexto que podría derivar en debates institucionales y jurídicos, Orrego también llamó a la unidad política dentro de la provincia. El gobernador convocó a todas las fuerzas políticas sanjuaninas a dejar de lado diferencias partidarias para asumir una posición común en defensa de los intereses provinciales.
“Convoco a todas las fuerzas políticas de la provincia a defender unidos lo que nos pertenece”, expresó, en un mensaje dirigido tanto a dirigentes oficialistas como opositores.
Finalmente, el mandatario cerró su postura con una definición que busca marcar el tono con el que San Juan afrontará el conflicto: firmeza institucional, respeto hacia la provincia vecina y apego a las normas vigentes.
“Con el mayor respeto por La Rioja, pero con la ley en la mano, con firmeza y sin especulaciones”, concluyó.