Por: Redacción Actualidad Jachallera
A menos de un año de la puesta en marcha del ciclo orientado rural-pluriaño que cambió para siempre el panorama educativo de la localidad, el pueblo se encuentra a las puertas de un acontecimiento que quedará grabado en su historia: la primera promoción de estudiantes secundarios formados íntegramente en su lugar de origen.
Los protagonistas de este momento son Aldana Cortez, Paula Fernández y Uriel Jofré, tres jóvenes que se convertirán en los primeros egresados de nivel secundario de Mogna, un logro que hasta hace poco parecía imposible para muchas familias de la zona.
Este hecho representa mucho más que una ceremonia de graduación. Es la concreción de un sueño largamente esperado por generaciones de habitantes que durante años debieron ver cómo sus hijos abandonaban el pueblo para continuar sus estudios o, en muchos casos, interrumpían su formación por las dificultades que implicaba trasladarse a otras localidades.
La posibilidad de finalizar la escuela secundaria en Mogna nació a partir de la implementación de la Resolución N° 9096-ME-2025, que permitió la creación de una escuela de Tercera Categoría con orientación en Turismo. Aquella decisión marcó un antes y un después para la comunidad y abrió las puertas a nuevas oportunidades educativas para los jóvenes del lugar.
Para Aldana, Paula y Uriel, alcanzar esta meta tiene un significado profundamente personal. La posibilidad de estudiar sin alejarse de sus familias y de los paisajes donde crecieron es algo que valoran especialmente.
En diálogo con Alejandro Pellegrinuzzi, de Diario Huarpe, las jóvenes expresaron su alegría por culminar esta etapa educativa en su propio pueblo.
"Estamos muy felices porque vamos a terminar esta etapa educativa en nuestro pueblo; algunos hemos tenido que viajar a otros lugares para estudiar y ahora estamos felices de hacerlo en nuestra tierra", señalaron.
Las palabras reflejan una realidad que durante años fue común en las comunidades rurales: largas distancias, desarraigo y dificultades para sostener la continuidad educativa.
Uriel Jofré también compartió la emoción que le genera este momento y reconoció el esfuerzo realizado para llegar hasta aquí. "Se siente algo increíble porque no sabía si podría terminar la escuela; le estoy metiendo todas las pilas para hacerlo", manifestó.
Su testimonio resume el valor que tiene esta oportunidad para quienes, hasta hace poco tiempo, no tenían garantizada la posibilidad de concluir el nivel secundario sin abandonar el lugar donde nacieron.
La creación del secundario no solo benefició a estos tres futuros egresados. El impacto se extendió rápidamente a toda la comunidad. Actualmente son 18 los alumnos que cursan el quinto año bajo esta modalidad rural-pluriaño. Muchos de ellos habían dejado inconclusos sus estudios y decidieron retomarlos al abrirse la posibilidad de hacerlo en Mogna.
De esta manera, la escuela se transformó en una herramienta de inclusión y en un factor clave para fortalecer el arraigo de los jóvenes, evitando que la distancia o las dificultades económicas se conviertan en obstáculos para acceder a la educación.
La orientación en Turismo, además, apunta a brindar herramientas concretas para el desarrollo local, formando futuros emprendedores y promotores del patrimonio natural, cultural e histórico de la región.
La graduación tendrá un componente especial gracias al compromiso de Patricio Salinas, empresario moquinero y propietario de Santa Bárbara Eventos, quien decidió asumir íntegramente los costos de las celebraciones.
Para Salinas, formar parte de este acontecimiento tiene un significado muy particular debido a sus raíces familiares y afectivas con la localidad.
"Para mí es un orgullo grande que nos hayan convocado para este hecho histórico; es indescriptible saber que el pueblo ahora tiene secundario", expresó.
La empresa ya comenzó a trabajar en cada detalle de la experiencia. Uno de los primeros pasos fue trasladar a los estudiantes a la ciudad de San Juan para elegir y tomar las medidas de sus camperas de egresados, una tradición que forma parte de la cultura estudiantil y que ellos también podrán vivir.
Según contaron los jóvenes, la elección de los colores demandó varios debates y finalmente llegaron a un acuerdo, aunque prefieren mantener el diseño en secreto hasta el momento de su presentación oficial.
El proyecto impulsado por Santa Bárbara busca que los estudiantes vivan todas las experiencias que habitualmente acompañan a una promoción secundaria. Por ello, los tres egresados tendrán dos celebraciones especiales. La primera será en Mogna, junto a vecinos, familiares y toda la comunidad que acompañó este proceso educativo.
La segunda se desarrollará en la ciudad de San Juan, donde participarán como invitados especiales de un baile organizado por la empresa hacia finales de noviembre.
"Queremos que los chicos, antes de vivir su fiesta en el pueblo, vean cómo son las fiestas de egresados acá y que vivan la experiencia completa", explicó Salinas.
La propuesta también contempla sesiones fotográficas profesionales y un viaje de estudios. El recorrido incluirá sitios turísticos e históricos de la provincia que los estudiantes aún no conocen, además de un destino elegido especialmente por ellos.
Para Patricio Salinas, este acontecimiento simboliza una transformación más profunda que excede lo educativo. "Particularmente estoy muy feliz, porque veo que por primera vez Mogna está saliendo del olvido... que los chicos puedan egresar en su tierra es una muestra de ello", sostuvo.
Sus palabras reflejan el sentimiento de una comunidad que durante décadas luchó por contar con mayores oportunidades para sus habitantes.
Cuando la ministra de Educación, Silvia Fuentes, inauguró el ciclo orientado rural-pluriaño en agosto de 2025, destacó que el objetivo principal era garantizar la equidad educativa para las zonas rurales. Hoy, con Aldana, Paula y Uriel próximos a recibir sus diplomas, aquella premisa encuentra una demostración concreta.
Mogna es una comunidad profundamente ligada a sus tradiciones y a su identidad. Cada 4 de diciembre convoca a miles de personas en una de sus celebraciones más importantes. Sin embargo, este año tendrá una razón adicional para festejar. Por primera vez en su historia, el pueblo verá a tres de sus hijos recibir un título secundario obtenido sin haber tenido que abandonar su tierra.
Será mucho más que un acto escolar. Será la confirmación de que la educación puede cambiar destinos, fortalecer comunidades y abrir caminos donde antes solo había obstáculos.
Aldana Cortez, Paula Fernández y Uriel Jofré no solo se convertirán en los primeros egresados secundarios de Mogna. También serán el símbolo de una conquista colectiva que quedará para siempre en la memoria de la localidad y de todo Jáchal.