Por: Redacción Actualidad Jachallera
Un importante operativo se desplegó en las últimas horas en plena Cordillera de Colangüil, en el departamento Iglesia, luego de que personal del Escuadrón 25 “Jáchal” de Gendarmería Nacional hallara restos óseos humanos y vainas servidas de arma de guerra durante un patrullaje en zona de frontera.
El procedimiento ocurrió el pasado 21 de mayo de 2026, alrededor de las 16:52 horas, en un sector de difícil acceso perteneciente a la Sección “Las Flores”, cuando efectivos de la fuerza realizaban un patrullaje pedestre preventivo por caminos cordilleranos de la región.
Según se informó oficialmente, durante el recorrido el personal constató la presencia de restos óseos humanos dispersos en el lugar, situación que motivó la inmediata intervención de especialistas de Patrimonio Cultural de San Juan, quienes acudieron a la zona para llevar adelante las tareas correspondientes de levantamiento y análisis preliminar.

En una primera instancia, las autoridades presumían que los restos podrían corresponder a integrantes de pueblos originarios, debido a las características del hallazgo y el contexto geográfico donde fueron encontrados los cuerpos.
Sin embargo, mientras se desarrollaban las pericias en el lugar, surgió un dato que cambió el rumbo de la investigación: el hallazgo de ocho vainas servidas calibre 7.62 milímetros, munición habitualmente utilizada en armas de guerra o fusiles de alto poder.
A partir de este descubrimiento, tomó intervención la UFI del Norte, que ordenó el labrado de actuaciones judiciales y el levantamiento de todos los elementos encontrados en la escena para avanzar con la investigación.

Por el momento no trascendieron mayores precisiones sobre la antigüedad de los restos, las posibles identidades de las personas halladas ni el origen de las vainas servidas encontradas en el sector cordillerano.
El hallazgo generó gran expectativa debido a las características del lugar y al tipo de elementos encontrados, en una zona fronteriza donde históricamente se han realizado controles y patrullajes permanentes por parte de las fuerzas de seguridad.
Ahora será tarea de los especialistas forenses y de la Justicia determinar el origen de los restos humanos, establecer su antigüedad y esclarecer si existe algún vínculo entre los cuerpos hallados y las municiones encontradas en el lugar.