Por: Redacción Actualidad Jachallera
Con el incremento de casos de hantavirus registrados en distintas provincias argentinas durante este año, los ministerios de Salud de todo el país comenzaron a reforzar las campañas de prevención y concientización sobre esta enfermedad viral que puede resultar mortal si no se detecta y trata a tiempo.
De acuerdo a los datos difundidos por las autoridades sanitarias, durante este año ya se confirmaron 101 casos en zonas endémicas del país, especialmente en provincias como Buenos Aires, Salta y Chubut, donde además se reportaron 32 fallecimientos vinculados a la enfermedad.
En este contexto, la cartera sanitaria de San Juan recordó las medidas preventivas y advirtió que la presencia del ratón colilargo —principal transmisor del virus— se registra particularmente en departamentos y zonas cordilleranas, desde San Juan hasta Tierra del Fuego. Sin embargo, pese a la alerta nacional, desde el Ministerio de Salud aclararon que actualmente no existe registro de contagios en territorio sanjuanino, por lo que la provincia continúa considerada como “libre de casos de hantavirus”, aunque bajo permanente vigilancia epidemiológica.
El hantavirus es una enfermedad viral aguda grave causada por el virus Hanta. La transmisión hacia las personas se produce principalmente a través de los ratones silvestres, especialmente los denominados “ratones colilargos”, que eliminan el virus mediante la saliva, las heces y la orina.
Las autoridades explicaron que la forma más frecuente de contagio ocurre por inhalación, cuando las personas respiran en ambientes abiertos o cerrados contaminados con partículas provenientes de excrementos u orina de roedores infectados. Esto puede suceder en galpones, huertas, pastizales, viviendas cerradas o lugares poco ventilados.
También puede transmitirse por contacto directo al manipular roedores vivos o muertos, o al tocar superficies contaminadas con secreciones. Otra de las formas de contagio es mediante mordeduras de animales infectados.
Desde Salud indicaron que los síntomas iniciales suelen confundirse con un cuadro gripal común. Entre los principales signos aparecen fiebre, dolores musculares, escalofríos, dolor de cabeza, náuseas, vómitos y, en algunos casos, dolor abdominal y diarrea.
No obstante, con el paso de los días, la enfermedad puede agravarse rápidamente y generar dificultades respiratorias severas, derivando en el denominado síndrome cardiopulmonar por hantavirus, una complicación poco frecuente pero extremadamente grave que puede provocar la muerte si no recibe tratamiento médico oportuno.
En cuanto al tratamiento, las autoridades sanitarias aclararon que no existe una terapia específica contra el virus. Por ese motivo, remarcaron la importancia de la prevención y de la consulta médica inmediata ante la aparición de síntomas compatibles, especialmente después de haber estado en lugares donde pudiera existir presencia de roedores.
Los pacientes que desarrollan compromiso respiratorio deben ser atendidos en establecimientos hospitalarios que cuenten con unidades de terapia intensiva y asistencia respiratoria mecánica.
Frente a este escenario, el Ministerio de Salud difundió una serie de recomendaciones preventivas destinadas a reducir el riesgo de contagio. Entre las principales medidas, se destaca evitar la convivencia con roedores y el contacto con sus secreciones, impedir que ingresen o hagan nidos dentro de las viviendas y mantener una correcta higiene de los espacios.
Además, aconsejan tapar orificios en puertas, paredes y cañerías, mantener limpios los alrededores de las casas, cortar pastos y malezas en un radio de 30 metros y ubicar leña o huertas alejadas de las viviendas.
Otro de los puntos fundamentales es ventilar durante al menos 30 minutos los lugares cerrados antes de ingresar, especialmente galpones o casas deshabitadas. También se recomienda cubrir nariz y boca con un pañuelo húmedo para evitar inhalar partículas contaminadas.
En relación a la limpieza, Salud indicó que debe realizarse utilizando agua con lavandina, evitando barrer en seco para no levantar polvo potencialmente contaminado. Para ello, se aconseja utilizar una mezcla de una parte de lavandina cada diez de agua y dejar actuar durante 30 minutos antes de enjuagar.
Las recomendaciones también alcanzan a quienes realizan actividades al aire libre o acampan, indicando que deben hacerlo lejos de malezas y basurales, evitar dormir directamente sobre el suelo y consumir siempre agua potable.
En caso de encontrar un roedor vivo, las autoridades recomiendan no tocarlo ni intentar golpearlo. En esos casos se debe utilizar veneno o tramperas y consultar con el municipio sobre servicios de control de plagas.
Si el animal se encuentra muerto, la recomendación es rociarlo con lavandina junto con todos los elementos que hayan estado en contacto, esperar al menos 30 minutos y luego retirarlo utilizando guantes. Posteriormente debe enterrarse a más de 30 centímetros de profundidad o quemarse.
Finalmente, desde Salud brindaron detalles sobre el ratón colilargo, identificado científicamente como Oligorizomis Longicadatus. Este pequeño roedor silvestre habita principalmente regiones de matorrales y periferias de bosques. Posee cuerpo y cabeza cortos, cola más larga que el cuerpo, orejas pequeñas y hábitos predominantemente nocturnos.