Por: Redacción Actualidad Jachallera
Una situación que generó sorpresa, malestar y fuerte preocupación en la comunidad de Jáchal salió a la luz en las últimas horas luego de conocerse que el Santuario Arquidiocesano San José quedó sin suministro eléctrico por falta de pago.
El hecho fue dado a conocer por el colega Jorge Alfredo Morales, del medio Jáchal La Región, quien reveló que la responsabilidad del pago de las boletas de energía corresponde a la Municipalidad de Jáchal, encabezada por el intendente Matías Espejo.
De acuerdo a la información difundida, esta obligación surge a partir de un convenio firmado hace casi dos años entre el Arzobispado y el municipio. En ese acuerdo, el Ejecutivo municipal se comprometió a afrontar el costo de las facturas de electricidad del Santuario a cambio del alquiler del edificio donde actualmente funciona el Concejo Deliberante de Jáchal.
Es decir, según lo expuesto, no se trata de una colaboración desinteresada por parte del municipio hacia la Iglesia Católica, sino de un compromiso contractual previamente establecido entre ambas partes.
Sin embargo, con el paso de los meses comenzaron a acumularse boletas impagas y la situación terminó de la peor manera: la empresa Naturgy avanzó con el corte del servicio.
“Lamentablemente se acumularon varias facturas, porque si no, no se la hubieran cortado, y la empresa ejecutó la falta de compromiso del Ejecutivo Municipal”, manifestaron desde Jáchal La Región, al explicar el origen del problema.

La consecuencia inmediata impacta de lleno en la actividad diaria del Santuario, ya que actualmente el corte afecta distintos sectores fundamentales para su funcionamiento. El templo se encuentra sin energía eléctrica, pero también están afectados las aulas donde habitualmente se desarrollan actividades, los baños y la casa parroquial.
Frente a este panorama, varias actividades que estaban programadas para los próximos días debieron ser suspendidas hasta tanto se regularice la deuda y el servicio sea restablecido.
Por ahora no trascendió oficialmente cuál es el monto total adeudado, aunque según se indicó sería una cifra considerable y alcanzaría varios millones de pesos. En medio de la polémica, el presbítero Gustavo Vaca también brindó precisiones sobre el acuerdo vigente:
“De ninguna manera la Municipalidad hace solidaridad o paga gratuitamente la factura de la luz, porque por ahí reclaman los otros cultos religiosos del por qué a la Iglesia Católica le pagan la factura. Es un alquiler directo. Lo que sucede es que el pago de ese alquiler se hace un intercambio por la factura, porque eso fue lo que se acordó y es en lo que está en incumplimiento permanente”, sostuvo el sacerdote en declaraciones a Jáchal La Región.
El episodio abrió nuevamente interrogantes sobre el cumplimiento de los compromisos asumidos por el Ejecutivo municipal y generó preocupación entre los fieles, especialmente por tratarse de uno de los espacios religiosos más importantes del departamento, donde diariamente se desarrollan celebraciones, encuentros y actividades pastorales.