martes 24 de noviembre de 2020 - Edición Nº1527
Actualidad Jachallera » Opinión » 2 oct 2019

FIESTA NACIONAL DE LA TRADICIÓN

Llenar de arte y cultura la Fiesta de la Tradición

Atreverse a mirar distinto no tiene nada de malo. Tampoco es para temer. Es solo mirar distinto. Darnos la posibilidad de experimentar diferencias emocionales y culturales es crecer. Permitirnos otras sensaciones es demostrarnos que podemos ser más que un pueblo contaminado.


Por:
Marcelo Castro Fonzalida

Esta semana se presentó en San Juan Capital la Fiesta Nacional de la Tradición. A través de una conferencia de prensa, el intendente Vega anunció que los días 9, 15 y 16 de noviembre la fiesta máxima de los jachalleros se llevará a cabo.

Una noche en la plaza San Martin, en tanto el 15 y el 16 en el Anfiteatro Buenaventura Luna. De los diez artistas de renombre promocionados ninguno era de San Juan ni de Jáchal.

Otro año más ponderando a los nacionales. Lo cual no está mal, desde el punto que esos grupos o solistas del folclore argentino son llamadores para el público y el turismo. Todo puede ubicarse desde esa óptica. Pero: ¿qué precio de fama tienen que pagar los artistas locales para que sean reconocidos por nosotros mismos?

No se trata de un capricho trasnochado que los artistas locales sean mencionados. Sino de que se mantenga un mensaje claro de que la identidad de nuestro pueblo es lo propio: bailarines, folcloristas, poetas-escritores, productores y artesanos. Ellos son la fiesta de la tradición; los voceros de lo nuestro. Los encargados de divulgarnos.

En todos los festivales grandes del país hay detrás grandes producciones. Por un lado, las que abordan las grillas de músicos, por el otro, la de poner en valor lo cultural. Lo hace Cosquín y Jesús María; La Fiesta de la Vendimia y hasta la Fiesta del Sol, por mencionar las que se hacen por el medio de nuestro mapa nacional.

¿Sin la escenificación del Fogón de los Arrieros que fiesta sería? Es el único bastión vivo que tiene hace años la fiesta.

Pasan gobiernos y todo sigue igual. Tal vez porque nadie se atreve a darle una vuelta a nuestra fiesta. Por temor o enojo jachallero. Pero intentar es la única posibilidad de saber cuál es el camino.

Hubo intenciones fallidas de querer agregar o modificar ciertas partes de la fiesta; sin que eso afecte el espíritu festivalero y artístico, pero no prosperó. Evidentemente eso es porque siempre faltó un proyecto cultural para Jáchal. Porque la fiesta no lo es todo.

La fiesta puede tener un guion escrito y actuado. Tenemos bailarines, a los músicos también. Las voces, los gauchos, el escenario, la historia, las batallas de nuestros caudillos y sus montoneras; todo poseemos para hacerlo. Para disparar arte y cultura para todos lados.

Concursar un equipo cultural especial para la fiesta. Que se les pague por eso, claro está. Porque se debe reconocer a los que hacen y tratan de poner impronta.

¿Habrá homenaje a los artesanos jachalleros?. Don Hugo Aguado se merece todo el homenaje esta edición. Por mencionar uno. ¿Y don Juan Díaz; y la Amada Eulogia?.

Este año se lanzó el libro Viva Jáchal puras luces, de Miguel Beato Tejada. ¿Su poesía estará escenificada también; bailada o cantada? Va una:  

 

…Ya llegará algún día

si es cierto que llega,

la justicia para el hombre

y el agua para la tierra.

De pocas palabras somos

y de una palabra entera.

Somos criollos y en esto

fundamos nuestra nobleza…

La tierra nos dio su estilo
y la queremos con fuerza.

Al irnos le echamos menos

y suspiramos por ella.

Pedazo de patria grande,

rincón de la amada tierra:

vida, esperanza y ensueños,

todo lo damos por ella…

*Romance de los humildes labriegos de  mi tierra (fragmento)- M B Tejada.

 

Es verdad que es una fiesta. Que a veces todo no se puede incorporar. Por tiempo, dinero, gustos y preferencias. Pero se pueden priorizar cosas también. Detrás de las luces y el sonido, los ranchos, las sillas y las mesas, hay una cultura jachallera que debe prevalecer. Así podremos decir que lo que estamos brindando no es solo por el buen físico de los folcloristas, sino porque tenemos un pueblo que tiene más de 500 años de costumbres que nos identifica como jachalleros.

Muchos jachalleros y jachalleras se merecen un homenaje en el Buenaventura Luna. Que sus nombres sean más que conocidos. Sin ir más lejos, le pérdida de Alberto Mathius y Cosme Yañez este año es como para hacer un gran reconocimiento a estos hacedores. Pero que no se mueren sin ver a todo un pueblo que los y las aplaude por lo que hicieron.

Como canta la canción del Jarillero, con pichana y romero, hay que buscar más el oficio cultural, que a veces no aparece por noviembre.  

La Fiesta Nacional de la Tradición se merece lo mejor. Se merece que la inunden de contenido. Que le den más Jáchal. Más de lo nuestro. Que se note en cada rostro jachallero. Porque todo lo cultural también es político. El arte jachallero nos espera. Hay que darle el lugar que se merece, y que nadie se quede sin el Jáchal artístico cultural de el que es parte.

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