lunes 30 de enero de 2023 - Edición Nº2324
Actualidad Jachallera » Interés General » 19 ene 2023

para tener en cuenta

Consejos y recomendaciones para no enfermarse en las vacaciones de verano

Tanto en la previa de las vacaciones como durante los días de descanso, enfermarse o sufrir algún tipo de dolencia puede arruinar el plan y volverse un contratiempo para la familia o el grupo con el que se viaja.


Por:
Redacción ACTUALIDAD JACHALLERA

Para evitarlo, los especialistas enumeraron cuáles son las complicaciones más comunes en la salud que pueden darse durante los días de veraneo, y qué se puede hacer para prevenirlas.

 

1- El aire acondicionado y la salud respiratoria

Cada estación tiene una relación particular con el sistema respiratorio y si bien el verano supone menos inconvenientes debido a la baja circulación de los virus que afectan a este sistema -salvo el SARS-CoV-2, que ya demostró que no sabe de estacionalidad- el abuso del aire acondicionado en los lugares de veraneo expone a las personas a cambios bruscos de temperatura y humedad en el aire que respiran, así como a agentes infecciosos o alergénicos que podrían enfermarlas.

El médico inmunólogo Sergio Zunino (MP 88737), de la sección de Inmunología y Enfermedades Obstructivas de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria dio algunas recomendaciones para usar el aire acondicionado sin dañar la salud:

- Mantener y limpiar equipos y filtros de aire acondicionado, al menos una vez al año, para disminuir la exposición a alérgenos y acumulo de gérmenes.

- Evitar la exposición directa, teniendo en cuenta las horas del sueño, donde la exposición puede ser más prolongada y sin control (Utilizar la función sleep en caso de tenerla).

- Realizar intervalos en los que el aire acondicionado esté apagado, para ventilar el ambiente y reducir la sequedad producida por el mismo.

- Tratar de mantener la temperatura ambiente entre los 24 y 26 grados, ya que es la diferencia de temperatura con el exterior lo que provee confort.

- Beber agua o jugos de frutas no solo ayudará al organismo en general, sino que también facilitará la hidratación de las vías respiratorias.

 

2- Dolor de oídos durante el verano

El 84% de los casos de dolor de oído se producen durante el verano y en climas tropicales; posiblemente relacionados con el aumento de la humedad. Se cree que esta respuesta inflamatoria está causada por una alteración del pH normal y de los factores protectores dentro del conducto auditivo. Esta molesta infección se origina por la entrada de agua y humedad prolongada en el conducto auditivo externo.

La licenciada en Fonoaudiología María Agustina Leiro (MN 8343) explicó que “aunque suele ser la más reconocida durante el verano, el agua no es el único posible agente de infecciones de oído”. “El abuso del aire acondicionado también puede ser una causa importante de esta patología. Este tipo de dispositivos reduce la humedad del entorno y provoca un ambiente artificial frío y seco que afecta a las vías respiratorias y el oído -apuntó la especialista del equipo GAES-. También la falta de agua en el organismo y la consiguiente deshidratación puede provocar acúfenos, sobre todo por la disminución del volumen de sangre en circulación y la tensión arterial baja”.

 

3- Verano, temporada de dengue

En Argentina, el dengue es una enfermedad estival, donde el pico de casos se da principalmente entre febrero y abril. Por eso, es importante tomar medidas de prevención para reducir los posibles criaderos del mosquito y estar atentos a sus síntomas.

Ante las altas temperaturas y el inicio de las vacaciones, es necesario tomar medidas para prevenir el dengue, zika y chikungunya, todas enfermedades transmitidas por la picadura del mosquito Aedes aegypti.

En la temporada de transmisión que inició en agosto de 2022 fueron notificados a nivel nacional alrededor de 900 casos sospechosos, de los cuales se confirmaron 13 casos de dengue con antecedente de viaje. Recién en diciembre se diagnosticaron los primeros tres casos autóctonos, dos en la ciudad de Córdoba y uno en CABA. A nivel regional, en el mismo período, tanto Brasil como Paraguay confirmaron casos de dengue y chikungunya.

“Comienza el período en el que se registran los mayores niveles de actividad de Aedes aegypti, que además coincide con el de circulación viral de dengue, por lo que es importante tomar medidas de prevención adecuadas en los cuatro aspectos principales que son: la reducción de los posibles criaderos de mosquitos, la protección personal para evitar picaduras, la protección de la vivienda para evitar el ingreso del mosquito y estar atentos a los síntomas”, destacó Manuel Espinosa Responsable del Departamento de Enfermedades Transmitidas por Mosquitos de la Fundación Mundo Sano.

 

4- La deshidratación

La sed es el regulador natural que advierte la necesidad de ingerir líquido. Un adulto sano en condiciones normales toma habitualmente la cantidad de líquido necesaria para su organismo en su ingesta diaria. Pero ¿qué pasa con los bebés y las personas mayores? Estos grupos etarios son más vulnerables a la deshidratación y al mecanismo de regulación de la sed, lo que quiere decir que, aunque no tengan sed, deberían reponer líquido de todas maneras.

¿Cuáles son las situaciones en la que la ingesta de líquido debe ser mayor? Para empezar, cuando la pérdida de líquido es mayor, por ejemplo, en los días de mucho calor. Además, cuando se realiza intensa actividad física, ante la aparición de fiebre, diarrea o vómitos, y en personas que padecen infecciones urinarias o cálculos renales.

El médico nefrólogo Carlos Bonnano (MP 4.277) es el presidente de la Sociedad Argentina de Nefrología (SAN) y detalló los síntomas más frecuentes de la deshidratación:

- Mareos

- Cansancio

- Dolor de cabeza

- Debilidad

- Somnolencia

 

Según el European Hydration Institute (EHI), la deshidratación puede llegar a afectar al rendimiento físico, la capacidad cognitiva, la termorregulación e incluso a alterar la función cardiovascular. Por eso, es de suma importancia estar alertas a los síntomas.

“Nuestro organismo necesita cierta cantidad de líquido que permita al riñón cumplir con su función de filtrar toxinas y además reponer la pérdida de agua producida por la transpiración, la orina y las heces -apuntó el especialista-. Generalmente, solemos suplirlo con las comidas y bebidas que ingerimos en el día, sin necesidad de agregar mucho más. Cuando hablamos de líquidos, no solo nos referimos al agua, sino a todas las bebidas y alimentos que consumimos normalmente que la contienen, como ser frutas y verduras, leche, gelatina, infusiones, sopa, etc”.

 

5- Brote de diarrea en Florianópolis

En la zona turística de Brasil más elegida por los argentinos hay un brote de diarrea que ya afectó al menos a 1.251 personas.

Según datos de la Vigilancia Epidemiológica, desde el inicio del año hasta el martes pasado, esa es la cantidad de personas que concurrieron a las Unidades de Atención de Emergencia (UPA) de Florianópolis con síntomas de “enfermedades diarreicas agudas”.

En la mayoría de los casos, los pacientes presentaban síntomas como vómitos, dolor abdominal y aumento del número de deposiciones con heces blandas o líquidas.

Ante el brote de diarrea, la Secretaría de Salud de Santa Catarina informó que “las enfermedades diarreicas agudas pueden estar causadas por diferentes agentes como virus, bacterias, hongos, siendo los más comunes los rotavirus y norovirus y la bacteria Escherichia coli”.

En general, los casos son leves y pueden durar hasta 14 días. Sin embargo, en niños y ancianos puede producirse una deshidratación grave. Por lo tanto, es importante prestar atención a los síntomas. Si la persona afectada no mejora o presenta complicaciones, se debe buscar atención médica de inmediato.

Para prevenir la diarrea, desde el organismo recomendaron lavarse las manos con frecuencia o utilizar alcohol en gel, especialmente antes y después de ir al baño, cambiar pañales, manipular y preparar alimentos, dar el pecho y tocar animales. También hay que beber mucha agua siempre que esté filtrada, tratada o hervida. No se debe consumir agua sin conocer su origen. No usar hielo de origen desconocido.

Asimismo, aconsejaron evitar comer alimentos crudos o poco cocinados, especialmente carne, pescado y marisco, o alimentos de origen desconocido, al tiempo que desaconsejaron “bañarse en aguas de playa inadecuadas o contaminadas”.

 

6- Golpe de calor, un clásico siempre vigente que se puede prevenir

La enfermedad por calor y su forma más grave, el golpe de calor, insolación o hipertermia severa, se da en un contexto de una elevada temperatura ambiental, con o sin elevada húmedad ambiental, y más si se produce durante varios días consecutivos, como sucede en una ola de calor. Normalmente, la temperatura corporal se mantiene en un rango estrecho, entre 36 y 37,5 grados, gracias a la termorregulación. Cuando la temperatura ambiental supera a la del cuerpo, este puede perder la capacidad de eliminar el calor, tanto el que genera el metabolismo como el absorbido del ambiente.

Ramiro Heredia es médico Clínico de la Séptima Cátedra de Medicina Interna del Hospital de Clínicas, y advirtió lo que puede suceder en el contexto actual: “Se eleva la temperatura corporal hasta valores por encima de los 40,5 grados centígrados y se presentan síntomas neurológicos, como dolor de cabeza, náuseas, vómitos, sensación de desvanecimiento, agotamiento, cansancio, debilidad, alteraciones del nivel de conciencia, confusión, agitación, letargo, convulsiones, síncope e incluso coma.

Además, aumenta la frecuencia cardíaca, con palpitaciones, y la frecuencia respiratoria, al tiempo que baja la tensión arterial. También puede presentarse sensación de falta de aire por edema pulmonar. A su vez, la boca se vuelve seca y pastosa, y la sed es intensa. Otros síntomas incluyen que la piel se ponga roja, caliente, inicialmente húmeda por la intensa sudoración, pero luego, por la importante pérdida de líquidos, esta se vuelve seca. Una vez que se presenta el golpe de calor, es un cuadro grave, que requiere de atención médica urgente, con riesgo de vida y de secuelas”.

 

A la hora de prevenir este cuadro, el especialista recomendó:

- Mantener una adecuada hidratación. Para esto es aconsejable la ingesta de líquidos, en especial agua, preferentemente fría, durante todo el día. La cantidad de la misma varía en relación a la edad, actividad y antecedentes médicos, pero un buen parámetro es que no se debe esperar a tener sed para beber líquidos.

Tener una alimentación más sana, rica en frutas y verduras. Evitar las comidas con mayor contenido graso, más pesadas, que generan más trabajo en el tubo digestivo.

- Usar ropa de colores claros, liviana, en especial ropa de algodón evitando nylon o poliéster.

Además, todas las recomendaciones conocidas tendientes a evitar los daños de la exposición solar también serán de ayuda para prevenir un golpe de calor. Estos son: usar gorras o sombreros al transitar por la calle en horas de sol, usar anteojos de sol, colocarse protector solar al menos con un factor de protección solar de 30, y evitar exponerse directamente al sol entre las 10 y las 16.

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