Por: Redacción Actualidad Jachallera
En el marco de las actividades de Viernes Santo, distintas comunidades de Jáchal llevaron adelante tradicionales Viacrucis, reafirmando una vez más la profunda devoción que caracteriza a esta fecha central para el calendario cristiano. Uno de los encuentros más significativos se desarrolló en la localidad de El Fical, donde la Capilla San José Obrero.
La actividad comenzó minutos después de las 10 de la mañana, cuando los participantes se reunieron en las adyacencias de la Escuela Antenor Flores Vidal, punto elegido para la concentración inicial. Desde allí se inició el recorrido del Viacrucis, una representación simbólica del camino que recorrió Jesús hasta su crucifixión.

Durante el trayecto, los fieles avanzaron entre oraciones, reflexiones y momentos de silencio, recreando las distintas estaciones que recuerdan la pasión de Cristo. El clima fue de recogimiento y espiritualidad, acompañado por la presencia de familias completas que se sumaron a esta manifestación de fe profundamente arraigada en la cultura local.
Tras el recorrido, la jornada continuó con un almuerzo comunitario que se desarrolló pasado el mediodía en el predio de la Capilla San José Obrero. Este espacio se transformó en un punto de encuentro fraterno donde los vecinos compartieron alimentos y conversaciones, fortaleciendo los lazos de comunidad en una fecha tan significativa.

La capilla que fue escenario de esta jornada tiene además un valor especial para la comunidad. En 2024 fue restaurada con motivo de la celebración de sus bodas de oro, una obra que permitió recuperar y poner en valor este histórico espacio religioso que forma parte de la identidad de El Fical.
Las actividades continuaron por la tarde. A las 15 horas, momento tradicionalmente asociado a la hora de la muerte de Cristo según la tradición cristiana, se realizó la adoración a la cruz. En esta ocasión, el gesto litúrgico tuvo un significado particular: se utilizó la cruz centenaria del antiguo calvario, una pieza cargada de historia y simbolismo para los fieles de la zona.

La cruz, que permanece emplazada en el mismo predio de la capilla, fue el centro de la oración y la reflexión colectiva. Allí, los presentes se acercaron para rendir homenaje y renovar su fe en un momento de profundo recogimiento espiritual.