Por: Redacción Actualidad Jachallera
Después de una vida dedicada al acompañamiento y la atención de los adultos mayores, Teresita Muñoz se despidió de su trabajo en la Agencia Jáchal de PAMI, poniendo punto final a una trayectoria de 36 años y medio como empleada efectiva, aunque su vínculo con la institución comenzó incluso antes de ese nombramiento formal.
Su historia laboral está profundamente ligada a la comunidad jachallera. Durante más de tres décadas, Muñoz fue una de las caras más conocidas y cercanas para los afiliados del organismo, acompañando trámites, gestionando servicios y, sobre todo, brindando contención humana a cientos de jubilados y pensionados del departamento.
En diálogo con Actualidad Jachallera, visiblemente emocionada, recordó el camino recorrido y los primeros años en la institución.
“Estuve 36 años y medio nombrada efectiva en el PAMI, pero yo antes ya trabajaba en PAMI, iba a limpiar, a servir el desayuno y hacer trabajo administrativo. También acompañaba a los jubilados en los distintos grupos preventivos sociales y colaboraba en la asistencia social de ese momento en las zonas rurales”, relató.
Su tarea no se limitó a la oficina. Durante años también formó parte de recorridos y gestiones en distintos puntos del departamento, incluso fuera del casco urbano. “Viajaba a Iglesia con lo de las pensiones no contributivas, acompañando a quienes necesitaban realizar esos trámites”, recordó.
Quienes pasaron por la Agencia PAMI Jáchal saben que la labor de Teresita Muñoz siempre estuvo marcada por el compromiso y la cercanía. No se trataba solamente de cumplir un horario laboral, sino de acompañar a los afiliados en muchas de las gestiones que forman parte de su vida cotidiana.
Su dedicación llegó a tal punto que, en más de una oportunidad, decidió no tomarse vacaciones para que los afiliados del departamento no se quedaran sin atención ni servicios.
Ese compromiso generó un vínculo muy fuerte con la comunidad. Para muchos jubilados, Teresita no fue solo una trabajadora más, sino una persona de confianza, alguien que escuchaba, orientaba y resolvía problemas.
La llegada de la jubilación no fue un momento sencillo para ella. La despedida estuvo atravesada por sentimientos encontrados y por el cariño construido durante tantos años.
“Ahora ya estoy oficialmente jubilada. Yo he llorado mucho porque los voy a extrañar. Voy a extrañar todos los días atenderlos, estar con ellos, con todos los afiliados de Jáchal que también fueron mi familia”, expresó con la voz quebrada.
Con profunda gratitud hacia la institución que marcó su vida, agregó:
“Di lo mejor que pude, le di mi corazón a mi trabajo porque todo lo que tengo se lo debo al PAMI”.
Tras conocerse la noticia de su jubilación, muchos afiliados y vecinos de Jáchal expresaron su agradecimiento por los años de dedicación y compromiso. Durante más de tres décadas, Teresita Muñoz fue parte de la historia cotidiana del organismo en el departamento. Su tarea silenciosa, su predisposición permanente y el trato cercano con cada jubilado dejaron una huella profunda en la comunidad.