Por: Redacción Actualidad Jachallera
En un contexto marcado por la escasez hídrica y la incertidumbre para el sector agrícola, comenzaron a implementarse en Jáchal los cortes programados de agua para riego que fueron acordados por los productores con el objetivo de preservar el recurso y garantizar su disponibilidad durante los meses más críticos del año para la producción local.
La medida surge como una estrategia preventiva frente a un panorama que se anticipa complejo para el ciclo agrícola 2026. Según confirmó el 17 de marzo el presidente de la Junta de Riego de Jáchal, Omar Aciar, en diálogo con Actualidad Jachallera, este año se aplicarán 119 días de corte de agua para riego, una cifra que supera ampliamente los 105 días registrados durante 2025, lo que refleja el agravamiento sostenido de la crisis hídrica que atraviesa la región.
Aciar explicó que la situación responde principalmente a la notable disminución del caudal del río. “Recordemos que el río nos trae 3 metros de agua ahora, cuando el mes pasado hemos estado en 3 metros y medio aproximadamente y el año pasado estábamos en 5 y 6 metros; se trata de una merma importantísima”, expresó el titular de la Junta de Riego, dejando en claro la magnitud del problema que enfrentan los productores.
En este escenario, los cortes programados buscan administrar con mayor eficiencia el recurso disponible y permitir que el agua alcance para sostener la actividad agrícola en los meses de mayor demanda. El cronograma definido establece interrupciones del riego en distintos períodos del año:
La decisión de aplicar estos cortes se produce mientras, aguas arriba, los emprendimientos mineros continúan utilizando grandes volúmenes de agua para los procesos propios de la industria. Estas actividades nunca implementaron planes de racionalización del recurso, sumado al pasivo ambiental que dejan- lo que genera contrastes en el uso del agua en una provincia donde el recurso es cada vez más escaso.
El licenciado Leandro Salvioli, hidrogeólogo, docente e investigador de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFN) y miembro del plantel de investigadores del Instituto Nacional del Agua (INA), fue categórico al describir el escenario actual.
“La situación del agua en San Juan es crítica”, afirmó el especialista. Según explicó, el río San Juan atraviesa posiblemente el peor año histórico en términos de derrame, lo que impacta directamente en la disponibilidad del recurso para riego y consumo.
A esto se suma un fenómeno igualmente alarmante: el retroceso de los acuíferos. “En los últimos cinco años los acuíferos retroceden entre 1 y 3 metros por año”, detalló Salvioli, una tendencia que calificó como “desesperante” debido a las consecuencias que puede generar a largo plazo en el abastecimiento hídrico.
Frente a este panorama, los productores de Jáchal- que siempre son olvidados- se ven obligados a reorganizar su planificación agrícola y adoptar estrategias de administración del agua que permitan sostener la actividad productiva en un contexto cada vez más adverso.