Por: Redacción Actualidad Jachallera
En tiempos donde las redes sociales se convirtieron en una ventana al mundo, una visita inesperada volvió a poner a Jáchal en el centro de la escena digital. Se trata de Brendan del Mundo, un reconocido creador de contenido e influencer estadounidense que, radicado en Córdoba, recorre distintos rincones del país mostrando su riqueza cultural, paisajística y gastronómica.
Durante su reciente paso por el departamento del norte sanjuanino, Brendan capturó imágenes que no tardaron en viralizarse en plataformas como Instagram, Faceboo y TikTok, donde acumula cientos de miles de seguidores bajo el usuario @brendandelmundo. Sus publicaciones despertaron una ola de comentarios, reacciones y compartidos, generando una fuerte visibilidad para los paisajes jachalleros.

Entre los registros más impactantes se destacan tomas aéreas que permiten dimensionar la belleza natural del lugar. En uno de sus videos, el influencer muestra el imponente Escudo de La Falda, una formación que sorprende tanto por su forma como por su entorno. También se aprecian tramos de la Ruta 491, rodeados de montañas y paisajes característicos de la zona, y el Dique Cauquenes, que se presenta como un espejo de agua en medio de la geografía jachallera.
El estilo de Brendan del Mundo se caracteriza por una mirada cercana, curiosa y respetuosa de cada destino que visita.

En sus contenidos, no solo muestra imágenes, sino que busca transmitir sensaciones, historias y detalles que muchas veces pasan desapercibidos. Esa conexión genuina con los lugares es, precisamente, lo que genera el interés de su audiencia. Tambien se pueden apreciar imagenes del Tunel de Huaco y Gargantas del Río Jáchal.
La repercusión de estos videos no solo se traduce en números, sino también en una oportunidad para Jáchal de seguir posicionándose como un destino atractivo dentro de San Juan. Las redes sociales, en este sentido, funcionan como una herramienta clave para mostrar el potencial turístico de la región a nivel nacional e internacional.

Así, entre drones, rutas y paisajes imponentes, la mirada de un viajero extranjero volvió a confirmar lo que los jachalleros saben desde siempre: que su tierra guarda postales únicas, dignas de ser descubiertas y compartidas con el mundo.