Por: Redacción Actualidad Jachallera
Momentos de indignación, tristeza y preocupación atraviesa por estas horas la comunidad de la Capilla Virgen del Valle, ubicada en la localidad de Otra Banda, luego de que en pocos días se registraran varios hechos considerados repudiables dentro del lugar sagrado.
Según se informó, los primeros incidentes ocurrieron el domingo 1 de marzo, cuando una o varias personas rompieron una alcancía que se encontraba en el interior del templo y sustrajeron el dinero que los fieles depositan como ofrenda a la Virgen.

Pero la situación no terminó allí. De acuerdo a lo que se pudo constatar, el martes 3 de marzo, en horas de la siesta- tarde, uno o varios malvivientes ingresaron al templo. En esa oportunidad destornillaron un caloventor que se encontraba instalado en una de las paredes de la capilla y lo dejaron debajo de uno de los bancos, aparentemente con la intención de llevárselo posteriormente junto a otros elementos.
La reiteración de los episodios motivó que este miércoles se realizara la denuncia formal ante las autoridades correspondientes. A partir de ahora, la UFI del Norte quedó a cargo de la investigación para esclarecer lo sucedido e intentar identificar a los responsables de estos hechos.

Hasta ahora, el templo mantenía sus puertas abiertas de 9 a 20 horas, permitiendo que vecinos y visitantes pudieran ingresar libremente para dar gracias, realizar una oración o compartir un momento de recogimiento espiritual. Sin embargo, tras lo ocurrido, se tomó una decisión que marca un cambio importante para la vida de la capilla.
Desde ahora, la Capilla Virgen del Valle permanecerá abierta únicamente durante los horarios en que se celebren misas, como una medida preventiva para evitar que vuelvan a repetirse hechos similares.

El Padre Gustavo Vaca, administrador parroquial del Santuario San José y Nuestra Señora de las Mercedes, confirmó que este lamentable episodio se suma a otras situaciones que generan preocupación en distintos templos del departamento.
Según explicó, hechos de características similares ya se registraron en el Templo de Nuestra Señora de Andacollo, en la localidad de Tamberías, y también en la Capilla de Santa Rita, en la localidad de La Falda. En algunos casos, incluso se han encontrado elementos vinculados a prácticas de brujería que fueron dejados dentro de los espacios religiosos.