Por: Redacción Actualidad Jachallera
El sábado 24 de enero de 2026, una escena cotidiana en las calles de Pie de Palo, en el departamento Caucete, dio un giro inesperado cuando dos efectivos de la Comisaría 37 se encontraron ante una urgencia que demandaba acción inmediata.
Mientras realizaban un recorrido de rutina, los uniformados fueron interceptados por Ricardo Lucero, de 62 años, quien, visiblemente alterado, les pidió ayuda urgente: su esposa, Teresa Nievas, de 35 años, había comenzado con el trabajo de parto en su vivienda ubicada en el barrio Pie de Palo. La ambulancia ya había sido solicitada, pero la inminencia del nacimiento no daba margen de espera.
Comprendiendo la gravedad del momento, los policías actuaron sin demora.

Se dirigieron al domicilio junto al hombre y encontraron a la mujer en pleno proceso de alumbramiento. Sin los recursos habituales de un centro de salud pero con absoluta determinación, los efectivos brindaron asistencia primaria, acompañando a Nievas durante cada instante del parto.
En un escenario que exigió serenidad y rapidez, los policías también procedieron al corte del cordón umbilical, garantizando los cuidados esenciales para el recién nacido. Minutos más tarde, llegó al lugar el personal médico que se había solicitado previamente.
El bebé —que nació en buen estado de salud— fue trasladado junto a su madre al Hospital César Aguilar de Caucete, donde ambos quedaron bajo supervisión para los controles de rutina.