Por: Redacción Actualidad Jachallera
El partido, cargado de emociones de principio a fin, reflejó el espíritu competitivo de la liguilla, con dos equipos que dejaron todo dentro del campo de juego. El marcador fue fiel testimonio de un cruce parejo, intenso y disputado, si bien terminó 0 a 0 -en instancia de penales finalizaaron 4 a 2- cada gol se vivió con especial fervor tanto dentro como fuera de la cancha.

Sin embargo, más allá del resultado deportivo y del nuevo título obtenido por El Fical, la Liguilla Premier de Jáchal volvió a demostrar que su esencia va mucho más allá de lo estrictamente futbolístico. Los equipos que participan del certamen no se conforman bajo la lógica tradicional de clubes o instituciones deportivas, sino que nacen y se sostienen a partir de la amistad, el compañerismo y la solidaridad.

En este espacio, el fútbol funciona como un punto de encuentro. Los jugadores comparten no solo entrenamientos y partidos, sino también realidades de la vida cotidiana, acompañándose y ayudándose mutuamente frente a las distintas situaciones que se les presentan. Ese espíritu de apoyo y contención se transforma en uno de los valores más destacados del torneo y explica, en gran medida, el sentido de pertenencia que despierta en quienes lo integran.
